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JAÉN.- Desde que comenzaran las obras hasta ahora, una vez ya terminadas, los hosteleros de la Plaza Deán Mazas no han conseguido levantar cabeza. El motivo, aseguran los propietarios de los bares allí ubicados (El Mercado, Deán, Mazas y Pendejo), ha sido la publicación de informaciones falsas acerca de la actividad nocturna al aire libre durante las pasadas navidades, que aseguraban, erróneamente, que se hacía botellón en la zona.

Además de desmentir esas oscuras informaciones, desde hace cuatro años los hosteleros hacen un esfuerzo extra para mantener la seguridad en la plaza, donde no se han registrado incidencias desde hace muchos años. Una inversión en seguridad que alcanza los 12.000 euros anuales por local, contando con vigilancia privada de jueves a sábado para controlar la normalidad de una noche cualquiera en cualquier plaza céntrica de una ciudad, nada que no suceda en ciudades cercanas como Málaga, Granada o Córdoba, e incluso en todo el territorio nacional.

Sin embargo, el cambio de la plaza debido a las obras ha supuesto, a su vez, cambios para los hosteleros de los cuatro locales, que siguen abiertos para mantener a casi ochenta familias. Cada uno de ellos ha perdido una media del 20% de mesas para terraza. Como ejemplo, en el caso de El Mercado, el local ha perdido siete mesas. Sin embargo, lejos de desistir en su intento por seguir dando vida al centro de la capital, los hosteleros continúan programando actividades culturales reclamadas por el propio público, como exposiciones o conciertos. Entre estas iniciativas se encuentra la nueva Sala Schweppes, un aliciente para las noches del jueves, con conciertos en los que se apuesta por las bandas de la provincia pero también nacionales. Una clara invitación a disfrutar de la cultura en vivo en pleno centro de la ciudad.