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JAÉN.- Hoy martes, día 29 entra en vigor el nuevo límite de velocidad al que se podrá circular en las carreteras convencionales, que ha quedado establecida en 90km/h.

 Con motivo de este cambio normativo, la subdelegada del Gobierno ha asistido  al acto de cambio de la “última señal” en la provincia de Jaén, acompañada por el jefe provincial de Tráfico, Juan Diego Ramírez, y miembros del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil.

Madueño ha recordado que 7 de cada 10 accidentes que se producen son en carreteras secundarias y es el exceso de velocidad  la causa más frecuente, por ello “El Gobierno de España decidió adoptar esta medida como una fórmula para mejorar la seguridad es estas vías, también supone, continúa Madueño, entrar en sintonía con la tónica que se está llevando a cabo en el resto de los países europeos”.

Esta medida fue aprobada por el Consejo de Ministros el pasado mes de diciembre, en el que se aprobó la modificación del artículo 48 del Reglamento General de Circulación referido a los límites de velocidad en las carreteras convencionales con el fin principal de reducir la siniestralidad vial y cumplir el objetivo establecido a la estrategia de Seguridad Vial 2011-2020 de bajar de 37 la tasa de fallecidos en accidente de tráfico por millón de habitantes. En 2017 la tasa fue de 39.

Otro de los objetivos es converger con Europa. La mayoría de los países de la Unión han ido adoptando medidas de reducción de las limitaciones de velocidad en aquellas vías en las que no hay separación física de sentido, siendo la tendencia mayoritaria la limitación de 90 km/h aunque algunos países ya han apostado por establecer en estas vías limitaciones de 80 km/h, como Suecia y Holanda, referentes en seguridad vial.

Reducir la diferencia de velocidad entre vehículos de transporte de viajeros y mercancías respecto de los turismos. Según diferentes estudios, los vehículos que circulan a velocidades dispares de la media de la vía, como pueden ser los camiones en relación a coches y motos, son más susceptibles de provocar un accidente, con una probabilidad 6 veces mayor que si estos vehículos circularan a la media del resto. Del mismo modo, velocidades de circulación más homogéneas favorecen la fluidez del tráfico.

También, como objetivo prioritario, está el avance hacia el establecimiento de un sistema vial seguro, que consiste en tratar de minimizar las consecuencias negativas de un potencial accidente.