Publicidad

JAÉN.- El año pasado, El Gordo dejó cuatro millones de euros en Baeza. ¿Alguna vez has pensado cómo escogimos esos números? Los décimos de Lotería de Navidad rara vez son escogidos al azar, sus números son soñados, objeto de premoniciones o de supersticiones. Entre éstas destacan las clásicas fechas de cumpleaños, escogidas por muchos como forma de atraer la suerte. Y es que, por conseguir nuestros números somos capaces de hacer cualquier cosa. incluso guardar fidelidad a los mismos año tras año. ¿Quieres saber más sobre las supersticiones detrás de la Lotería de Navidad? En este artículo analizamos las analizaremos con detalle.

La importancia de las fechas

Las fechas son importantes. Así lo determinó el estudio elaborado por Ventura24 donde, tal y como podemos leer en este artículo de El País, guarda sensibilidad a los eventos que suceden. Por ejemplo, durante el año 2017, el número 70.717 jugó un papel importante entre los números más buscados. Ello debido al estreno de la última temporada de la serie Juego de Tronos. También el número 30.717 por ser el día en el que el Real Madrid se situó como campeón de la última edición de la Champions League así como el número 155 por el artículo de la Constitución que se aplicó a Cataluña.

Pero, ¿de dónde vienen las creencias que nos hace confiar en los números de la suerte? Tal y como podemos observar en esta infografía de Betway Casino, gran parte de las supersticiones en referencia a los números viajan de generación a generación. En particular sobre los números, pues venimos escuchando desde niños qué números son aquellos que aportan buena o mala suerte. Por ejemplo: a menudo creemos que las cosas malas suceden en grupos de tres, el número 4 es evitado en China debido a su similaridad a la palabra ‘muerte’, el número 7 representa la suerte (debido a los siete días de la semana, los siete pecados, siete continentes y los siete colores del arcoíris) mientras el número 13 atrae la mala fortuna, especialmente para los estadounidenses y curiosamente el sorteo de Navidad jamás ha terminado en 13. Por otra parte, lo más común es preocuparse especialmente por las últimas dos cifras que generalmente vienen escogidas en base a años de nacimiento, aniversarios o fechas importantes. Sin embargo, donde existe las supersticiones existe la excepción pues están aquellos que no tienen ningún criterio más que el de comprar todos los décimos que pasan por su mano, por si acaso (algo que finalmente también se convierte en otra superstición).

Más allá de los números

Los números no son la única motivación que se mueve detrás de la Lotería de la Navidad. Desde que se inició este sorteo en 1812 también existen ciertos rituales que aquel que no sigue permanece con la duda de qué habría sucedido si lo hubiera hecho. Y es que es demasiado arriesgado hacer caso omiso a estos trucos pues tal y como afirmó Claudia Giommarini, responsable de comunicación de Ventura 24: “Seguimos confiando en supersticiones que influyen en el décimo que elegimos”. Por ello, para quedar con la conciencia tranquila existen muchos que siguen algunas de las siguientes tradiciones: frotar el décimo en la cabeza de una persona calva, en la barriga de una embarazada, en la espalda de un jorobado o el lomo de un gato, llevar una llave de hierro en el bolsillo o una moneda de oro, no mirar el número al que se apuesta, entre otras como encender una vela amarilla, hacerse con una rama de perejil, ponerse un alfiler en la chaqueta durante el sorteo así como otros aún más complicados como propios rituales.

Aparte de estas supersticiones generales, también existen aquellas que obedecen a determinadas regiones. Por ejemplo, en Galicia se dice que colgar el décimo de una herradura traerá la suerte al hogar, mientras que en el resto de España se prefiere colocar el décimo cerca de una figura religiosa. En cuanto a las administraciones: Valdés (Barcelona), lotería Ormaechea (Bilbao), La Bruixa d’Or en Sort (Lleida) y Doña Manolita (Madrid) pueden presumir de tener a clientes en cola por más de tres horas al día durante los días cercanos al sorteo. Pero no basta escoger la administración afortunada sino también comportarse, tal y como explica con detalle este artículo de El Español: debemos esperar en la cola en el lado izquierdo en los días impares mientras que en lado derecho en los días pares. Además, una vez hayamos entrado con el pie izquierdo, es recomendable comprobar que el lotero nos entregue el décimo con la mano derecha.

Finalmente, si existe una superstición común que se ha transmitido año tras año es aquella de compartir el décimo con amigos, compañeros de trabajo o familiares. Esto, tal y como cuenta La Lotería Navidad, forma parte de la cultura en torno al Gordo pues uno de cada diez usuarios consideran que se trata de un símbolo de amor y esperanza que también puede traer fortuna. Y es que, no hay nada más bonito que compartir la felicidad de haber ganado con aquellos que más queremos. Pero, no podemos cerrar este artículo sin mencionar la superstición que abraza a los no afortunados económicamente y es aquella que nos consuela con que este año tendremos salud. Y tú, ¿tienes alguna superstición particular para El Gordo de este año? Desde Horajaen deseamos que la suerte te acompañe.