Descienden por una pared más de 80 metros en Carchelejo para rescatar dos perros

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JAÉN.- David trabaja en las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado y Javi es agente forestal. Ellos son dos de los tres héroes de esta historia que terminó con final feliz a pesar de arriesgar sus vida para rescatar los dos perras, de raza podenco, en Carcheles. Son cazadores del coto de Palomares en este municipio de Sierra Mágina. Como Lucas, el dueño de estos animales y que narra su historia en la revista digital Club de Caza.

Sus podencas habían quedado atrapados en dos cortados. «David no tiene otro nombre más que héroe. Con la confianza que le otorga su experiencia como escalador, puso su vida en juego para llegar al lugar donde la cachorra ladraba, la cogió con sus brazos, y volvió a subir más de 40 metros de caída vertical», rememora Lucas.

La otra perra había quedado más abajo aún. Era imposible acceder a ella así que volvieron al día siguiente. Pero ese rescate resultó también frustrado ya que había que descender casi ochenta metros. El presidente del coto de Palomares encontró un experto en rescate de montaña. Poco tiempo después estaba en Charchelejo con la premura de que la perra no se despeñase. «Miki equipado con sus cuerdas, arneses, instalando sus regletas y agujeros en la roca, tardó una hora y media en llegar hasta Diana. Se descolgó unos 65 metros para poder rescatarla. No pudo volver a subir con ella, así que decidió seguir bajando para sacarla de allí», cuenta Lucas.

Ahora, David le acompañó en esta bajada, pero esta vez equipado, y pudo grabar, de manera apresurada, el momento en el que Miki llegaba hasta la perra. «Tengo un vídeo en el que salgo llorando por la emoción del momento, pero ese me lo guardo para mí», recuerda. Cazadores ayudando a cazadores a rescatar a sus animales más queridos. «Me han dado una lección de los que es la amistad y el compañerismo, anteponiendo a mis perras incluso a su propia seguridad. Mi hija al fin ha dejado de llorar porque Diana y Nela están en casa. Esto no podré pagárselo con nada», concluye su relato.