Biosfera e Iruela ya sobrevuelan los cielos de Jaén

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El quebrantahuesos Tono
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JAÉN.- Un total de 53 ejemplares de quebrantahuesos se han liberado desde el año 2006 en los parques naturales de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas (Jaén) y Sierra de Castril (Granada), en el marco del plan de reintroducción que desarrolla la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio para conseguir una población autónoma y estable de la especie en la región.

Los últimos cuatro pollos procedentes del programa europeo de cría en cautividad volaron del 17 al 27 de junio, ha destacado en un comunicado la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. En concreto, los depositados en la cueva del Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas, bautizados como Biosfera e Iruela, realizaron su primer vuelo los días 17 y 18 de junio, respectivamente; mientras que los ubicados en el lugar de cría campestre del Parque Natural de la Sierra de Castril, denominados Lápiz y Suertesomera, lo hicieron respectivamente los días 24 y 27 del mismo mes.

Además, hay otros tres individuos más nacidos en libertad en los años 2015 y 2017 de las dos parejas territoriales que hasta el momento se han consolidado.

Asimismo, la Junta ha destacado que el sistema de seguimiento seguido por la Consejería ha permitido saber que existen dos parejas reproductoras, Tono-Blimunda y Hortelano-Marchena, y dos en formación. Una, compuesta por Encina y Sansón, que desde el mes de agosto de 2017 se les ha observado en numerosas ocasiones volando juntos y compartiendo dormidero, y otra formada por Estela y Guadalquivir, ambos nacidos en 2013.

Además, hay dos individuos censados como hembras, Vera nacida en 2013 y Sonia en 2016, que llevan más de un año compartiendo territorio y que, a pesar de ser muy jóvenes, en 2017 han construido un nido nuevo. También se ha visto a Guadalquivir con alguna de estas hembras, «un hecho frecuente en la biología de esta especie», ha resaltado.

Metodología

El sistema elegido para la suelta ha sido el de la cría campestre o ‘hacking’, una técnica originalmente utilizada en cetrería que tiene como objetivo conseguir que el ejemplar liberado asimile el área de la liberación como su lugar de nacimiento y, por tanto, regrese a ella para asentarse y reproducirse.

Para saber los movimientos que realizan los quebrantahuesos una vez que emprende el vuelo la Consejería los dota de un moderno sistema de seguimiento mediante emisores GPS. Gracias a estos transmisores, se puede constatar que 32 continúan vivos y emitiendo señales y 18 han muerto. Sin embargo, de los seis restantes «no se sabe nada», al dejar de funcionar los aparatos que portaban.

Respecto a la mortalidad registrada, tras las necropsias y los análisis realizados en el Centro de Análisis y Diagnóstico de Andalucía (CAD), se puede afirmar que siete murieron por ingestión de cebos envenenados, dos por intoxicación por plomo, uno por enfermedad (infección fúngica), uno por disparo de arma de fuego, seis por causas desconocidas y otro se está analizando en la actualidad.

Igualmente, la Junta ha destacado que la labor desarrollada por la Consejería en el marco de la estrategia para la erradicación del uso ilegal de cebos envenenados «ha permitido estos procesos al minimizar los efectos de esta práctica ilegal, una de las principales causas de mortalidad de numerosas especies amenazadas», y en la que «son piezas fundamentales los agentes de Medio Ambiente de la Junta y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil».

Plan de reintroducción

El Programa de Reintroducción del Quebrantahuesos pretende conseguir una población autónoma y estable de la especie en la región mediante la liberación de jóvenes ejemplares por el sistema de la cría campestre o ‘hacking’.

También ha destacado que algunos de los individuos soltados al medio natural proceden del Centro de Cría en Cautividad de Guadalentín (Jaén), puesto en marcha por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en 1996 y gestionado por la Fundación Gypateus, con el fin de «establecer una población viable y autónoma a largo plazo de la especie».

Así, como centro adscrito al Programa Europeo de Especies Amenazadas (EEP), parte de los pollos criados en cautividad cada año se destinan a los Proyectos de Reintroducción de la especie que se desarrollan tanto en Andalucía como en otros lugares de Europa.

El quebrantahuesos, incluido en el Plan de Recuperación y Conservación de Aves Necrófagas, representa al igual que otras especies amenazadas «un recurso importante para el turismo especializado en la observación de aves». De esta manera, la recuperación de la especie supone «incrementar una actividad económica en el medio rural con una gran potencialidad y que favorece el desarrollo socioeconómico del territorio».