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JAÉN.- Noche toledana la pasada madrugada en Linares-Baeza. Las fuerzas y cuerpos de seguridad se han encontrado con un problema y grave en este municipio y es la presencia de un clan que se considera «muy peligroso». De hecho, según ha podido saber HoraJaén, de los peores que ha habido nunca en la provincia, peores que los Pikikis y Mallarines que trajeron de cabeza durante años a las fuerzas de seguridad.

Todo se remonta a las 23 horas de esta pasada noche de sábado. En ese momento se realiza un control en la zona de Linares-Baeza por la presencia de un coche sospechoso. En el interior  una de las cabezas visibles del clan. Lo persiguieron hasta que frenó bruscamente. Detrás del coche patrulla salió otro turismo de alta gama que se colocó detrás en la calle Vistalagre dejando a los policías atrapados. De los dos coches se bajaron varios hombres. Empezó la primera de las agresiones. Dos agentes sufrieron las peores agresiones ya que se tuvieron que enfrentar contra todos. La situación se desboca. Aparecen más agentes tras las llamadas de auxilio. En ese momento, más de cincuenta personas, miembros del clan y que viven en el municipio salen en tropel a la pelea.

Y comienza un enfrentamiento mayor entre policías nacionales y locales y miembros del clan. El resultado es que un agente intentó ser asfixiado. Otro con una clavícula rota. En total, tres policías nacionales y dos policías locales heridos son el resultado del enfrentamiento entre miembros de este clan compuesto por decenas de personas y los agentes. Hasta allí se desplazaron, también, los servicios de emergencias que tuvieron que tratar también a una mujer de 40 años, según ha confirmado Emergencias 112 Andalucía a HoraJaén. «Eran una horda», señalan testigos del enfrentamiento entre policías y las familias de este clan. Y lo que es peor. Amenazaron, además, no solo a los agentes sino, también, a los familiares.

Como resultado del enfrentamiento se detiene a siete personas. Entre ellas el jefe del clan y dos de sus hijos. Son llevados a comisaría. Uno de los ellos se traslada después con heridas al hospital San Agustín de Linares. Hasta allí se acercan de madrugada decenas de familiares que asaltan el centro sanitario e intentan rescatarlo, a imagen y semejanza de lo que ocurrió hace unas semanas en el hospital de La Línea de la Concepción. Hasta allí se tuvieron que desplazar guardias civiles de toda la provincia, desde Cazorla a Jaén pasando por Bailén o Martos… Se calcula que al menos había cincuenta agentes de apoyo para controlar la situación hasta que se dispersaron los familiares.