Los misioneros jiennenses Antonio García y Ana Cruz, premios IUVENTA

0
827
Publicidad

JAÉN. La Asociación Socio Cultural de Voluntariado IUVENTA, por acuerdo unánime de su Junta Directiva, ha acordado conceder el X Premio IUVENTA – 2017, a Antonio García Fernández y Ana Cruz Lendínez. Son matrimonio, jiennenses y vinculados a la Parroquia de Santa Isabel de Jaén. Actualmente son laicos misioneros de OCASHA y enviados por la Diócesis de Jaén a tareas de cooperación y de promoción al desarrollo en comunidades de la Diócesis de Portoviejo en Manabí (Ecuador).

Desde sus inicios en Jaén fueron colaboradores en diferentes organizaciones como Frater, FEIJIDF o la propia IUVENTA, entre otras, “demostrando siempre una gran calidad humana y una entrega admirable en su deseo de mejorar el entorno que les rodeaba, tratando de satisfacer y ayudar siempre a los colectivos con más necesidades sociales o económicas”, señalan desde la organización.

La primera vez que fueron a Ecuador fue por tres meses, un verano, y su vida cambiaría al conocer la realidad del país. Fue así que, tras contraer matrimonio, llegaron a San Rafael, en la provincia de Azuay, donde con ayuda de la Iglesia y el dinero que habían recaudado en su boda, construyeron un instituto de secundaria y pusieron en marcha un proyecto de promoción de la mujer, en una zona en la que las mujeres sufren graves problemas debido al machismo dominante.

Una vida dedicada a los demás

Posteriormente trabajarían en el proyecto “Hogar de Belén”, en Portoviejo, un centro de acogida par aniños en riesgo, como los hijos de mujeres presas, que hasta ese momento habían malvivido en la prisión. Actualmente desarrollan su labor en Manta, una ciudad portuaria, dónde colaboran impulsando la labor de Cáritas.

OCASHA-Cristianos con el Sur, es una organización que desde hace más de 50 años trabaja por hacer un mundo más justo, fraterno y medioambientalmente sano. Integrada por laicos, acompañan en procesos de liberación integral de los pueblos del Sur, mediante el voluntariado en América Latina y África y mediante la sensibilización en la sociedad y en la propia Iglesia Católica.