La serie de terremotos registrados entre Jódar y Peal de Becerro no es preocupante

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Sismógrafo del campus universitario de Las lagunillas
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REDACCIÓN.- La leve intensidad de los terremotos que se han producido, más de 30 en el último mes, hace que su efecto pase inadvertido entre la población, aunque se hayan registrado más de 150 desde comienzos de 2017.

Según los datos recogidos por el Instituto Geográfico Nacional y el sismógrafo situado en el Campus de Las Lagunillas de la Universidad de Jaén, el pasado 14 de febrero se registró un terremoto de 2,9 grados en la escala Richter, a una profundidad de 11 kilómetros en Jódar.

Este terremoto ha sido el de mayor magnitud registrado en la zona entre la localidad galduriense, Larva y Peal de Becerro, donde desde el 6 de enero de 2018 se han localizado un total de 33 terremotos de baja magnitud (inferiores al nivel 3 en la escala Richter).

Los registros se deben, según José Antonio Peláez, responsable del grupo de investigación de riesgo sísmico y tectónica, a lo que se conoce como serie sísmica. Es decir, un grupo de terremotos que duran días, semanas o varios meses, que no suelen ser percibidos por la población.

Los investigadores advierten que en sismología no se puede predecir con exactitud hasta cuándo se puede prolongar una serie sísmica, pero analizados los datos lo que se concluye es que este tipo de series no son motivo de alarma.