OPINIÓN | “Carta abierta de un soriano a la ciudad de Jaén”

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Vista actual de la plaza Deán Mazas
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POR PEDRO MARTÍN

Jaén no me conoce, pero yo sí conozco Jaén. Lo conozco con los ojos (y el objetivo) de quién vive allí, y también con los de alguien que está deseando poder ir. Mi primer conocimiento de la ciudad fueron las plazas de Deán Mazas y del Pósito, dos lugares grabados en mi memoria desde la primera vez que los vi. Ahora, sin contar con nadie, el ayuntamiento ha decidido “mejorar y modernizar” ambas plazas, en palabras de la señora Rosa Cárdenas. Para mí, el proyecto (o lo que se sabe de él) supone la destrucción de la esencia de una zona de Jaén que me parece preciosa.

Alude el ayuntamiento a que las quejas vienen derivadas del desconocimiento del proyecto. Quizás podría haberse evitado esto informando a la población, y no dejando que se entere la ciudad porque se publica en el Perfil del Contratante. Porque el ayuntamiento está convencido que una vez hecho, a todos, Jiennenses y forasteros, nos gustará el resultado. Pero ¿Y si no es así? Dará igual, no habrá marcha atrás. Aludir a que la ciudad de Jaén es reacia a los cambios, no justifica una actuación sin conocer la opinión de los legítimos dueños de la plaza y sus jardines: los habitantes de Jaén, no los habitantes de su ayuntamiento.

Hagamos esta reforma, y lo que dejaremos a las siguientes generaciones de Jaeneros, de amantes de Jaén, será lo mismo que nos queda hoy del teatro Cervantes: Un recuerdo triste, lleno de rabia. El mejor resultado posible para este proyecto en Deán Mazas es que en el futuro recordemos el estado actual y pensemos que estas modificaciones fueron un error; un riesgo enorme de que no guste si sale mal, para un beneficio inexistente si sale bien. La ciudad será más moderna sin el Cervantes, pero no es mejor sin aquella gran obra. Y lo mismo pasará cuando con permiso de la Junta se destruya la plaza del Deán Mazas y sin permiso de la misma Junta, se haga lo mismo con la del Pósito. Quedarán dos espacios artificiosos, “homogéneos”, todo de granito, sin zonas ajardinadas que den frescor y color. Y no olvidemos que para la Junta el valor del patrimonio es relativo, relativo a donde esté y a cuanto se conozca, recordemos todos Marroquíes Bajos, al borde de la destrucción por un proyecto que lo habría enterrado, hasta que James Cameron decidió sacarlo en un programa de televisión y denunciar que estaba en peligro.

Para el ayuntamiento este proyecto es importante para imitar a otras ciudades y homogeneizar el centro, pero como historiador solo puedo decir que esa afirmación es una aberración. Jaén no es otras ciudades, es Jaén, con su carácter, con su esencia. El centro no debe ser homogéneo, es el resultado de siglos de superposición de estilos, de formas de ver la vida y la ciudad; cubrirlo todo del mismo pavimento de granito gris y negro (que algunos hosteleros de la misma plaza ya han criticado por lo sucios que son) puede ser una solución técnica a un problema no determinado, pero no es una solución estética ni respetuosa con el patrimonio ni con el paseante. Consultemos toda la bibliografía sobre los edificios, plazas, restos y monumentos de la ciudad que hoy ya no existen, o que han sido modificados hasta perder su esencia y su sentido. Si el problema de la plaza es que el embaldosado está deteriorado, o que hay baldosas rotas, que se arreglen, se deberían sustituir por otras exactamente iguales. Nadie se opondrá a eso.

El proyecto incluye quitar las zonas ajardinadas dejando solo los árboles para hacerla “más diáfana”, reparar el saneamiento de la plaza, mejorar la iluminación, concentrar las terrazas en el centro y eliminar la fuente actual para sustituirla por una fuente a ras de suelo. Se afirma que los arbustos de las zonas ajardinadas quitan visión a la fachada del Palacio de los Vilches, pero se plantea poner unos magnolios. Se afirma que la plaza será más diáfana si se quitan las zonas

ajardinadas, pero todo ese espacio central será cubierto de las terrazas de bares y restaurantes. Respecto a la fuente, para conocer su futuro, solo hay que pasear por la plaza de la Catedral. Fuentes rotas, deterioradas, y que no se encienden. Ese es el futuro de la plaza del Deán Mazas. Está muy bien querer mejorar la iluminación y el saneamiento, pero se están usando dos actuaciones más o menos necesarias como excusas para modificar el entorno, con no se sabe bien qué fin concreto, para no se sabe bien qué beneficio concreto. Porque afirmaba la señora Rosa Cárdenas en Hoy Jaén que las arcas públicas están comprometidas, que hay que desarrollar planes de ahorro. ¿Para qué desarrollar entonces proyectos de hasta medio millón de euros entre las dos plazas, que no son prioritarios, no parecen necesarios, pero sí que parece que atraen el disgusto y el rechazo de los ciudadanos?¿Cuál es el beneficio escondido, ya que no hay ninguno público a simple vista? Ni siquiera los hosteleros de la zona se posicionan a favor de esta intervención, más bien al contrario, ya se han empezado a oír voces en contra, ¿a quién beneficia este gasto injustificado?

Afirmar que unas terrazas embellecen y unas zonas ajardinadas molestan, que desvincular los edificios de sus entornos mediante la homogeneización del pavimento es positivo a nivel estético y turístico, que crear alturas y pasillos como se prevé en el Pósito es favorable para la plaza, o que la mejor solución para unas zonas ajardinadas deterioradas es gastar 256000€ en cambiarlo todo en vez de poner un mantenimiento de jardines apropiado, sólo puede ser la excusa para algo oculto. Y si no es así, y tan seguros están en la corporación municipal de que el resultado final gustará y que será positivo, recreen el resultado final del proyecto, muéstrenlo a los ciudadanos, y pregúntenles qué opinan de ese proyecto, si ese es el futuro que quieren para esas plazas emblemáticas. ¿Qué pasará si el proyecto del Pósito no se puede llevar a cabo por oposición de la Junta? El proyecto de Deán Mazas es parte de uno mayor que desde el viernes sabemos que la Junta no apoya en al menos ese tercio del resultado final.

Jaén no merece una actuación de espaldas a sus ciudadanos, Jaén merece decidir sobre sus espacios públicos, Jaén merece un centro histórico con su esencia propia. Aseguren lo bueno que Jaén tiene hoy, no lo hipotequen por un resultado futuro mediocre. Porque sin contar con los ciudadanos, esta intervención tendrá como resultado una obra de un lustro, que será lo que dure el proyecto en pie antes de que otra corporación decida modificarla de nuevo. Jaén es una ciudad preciosa, lo dice alguien de fuera, ahora tenéis que creéroslo vosotros, los Jaeneros, aunque haya que lucharlo contra políticos y autoridades insensibles a esa realidad, incluso contra aquellos más cercanos que deberían amarla. No dejéis que destruyan el patrimonio de Jaén. Vuestro patrimonio.