OPINIÓN | «El espíritu de la cuesta de enero»

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POR LUIS HEREDIA, abogado y escritor 

Cuando el espíritu de la Navidad sale por la ventana, salta por el balcón el espíritu de la cuesta de Enero y nos da una patada en los hocicos que nos despierta y nos trae otra vez a la realidad. Cucha, a unos nos da por apuntarnos al gimnasio y por echar verde al cuerpo. Claro, el cuerpo que es más listo que todos nosotros y al que hemos atiborrado de gambas, jamón, vino, cerveza, carnes, en fin, qué te cuento, se pone en guardia y deja que entreveamos una malaleche sin igual para nuestros semejantes. Mis tres perros que me adoran, ahora en Enero me ven y corren más que Puigdemón perseguido por Montoro. En fin, que me da por apuntarme a todos los gimnasios en este mes y no voy a ninguno. A otros les da por quitarse de fumar y apuntarse a terapias que en un pis pas, ¡milagro!, se acabó el tabaco. Al cabo de los días se han quitado…doscientos euros de la cartera y, el humo vuelve a su hogar. Es fácil verlos colgados de la lámpara o masticando chicle mientras se les caen unas lágrimas que dan ganas de darle un puro. Otros esconde el traje de la Navidad en el cajón y cuando llegan al trabajo dan puntapiés al compañero con el que hace no muy poco se atiborraban con él en la cena de empresa. Hay que dejar claro que hasta el próximo año nada de roces ni de besos. A ser posible pescozones en la cabeza en el buen sentido de la palabra. Y eso de ser  buenos, venga hombre. Que ser buenos es igual a ser tonto y la gente se acostumbra. Que no nos tomen el pelo. Además, ya se ha acabado diciembre. Y por otro lado consejo a todos y todas: salidas bien temprano a correr.

Que algunos los ves por ahí y parecen patos heridos dando bandazos. Dan ganas de cogerlos y decirles de ir a comer unos churros. ¡Cojones con el espíritu de la cuesta de Enero! Y ya sólo quedan once meses y medio para ser buenos otra vez, así que paciencia. Y oye, dejaros ya de tanto mensaje de paz, amor y amistad y volver a los watsat o como se llamen que todos conocemos. Las madres de los del grupo de niños del cole para poner verde a la maestra o qué se va a comer hoy en casa y, los de los amiguetes ya sabéis, menos paz y más…en fin. Que buenos hemos sido, qué hambre tengo y que pocas ganas de ir al gimnasio me dan. Ahora en fin, os invito a unas cañas y dejaros de milongas, que al final la cascamos todos, gordos, feos, fumadores,…En fin, que lo de los médicos que dicen que nos cuidemos es otro invento de los vendedores de dietas sanas para ganar dinero como el cortes inglés inventó la Navidad. ¡Viva el espíritu de vivir la vida, ni pollas! Ese es el que hemos de tomar amigos, amigas. Madre mía lo que queda de Enero. Amén.

DEFINITIVAMENTE HE PERDIDO LA OYA