MOTOR&SPORT | ¿El futuro eficiente está en los vehículos eléctricos?

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Todo apunta a que el mundo no podrá vivir sin ellos. La pregunta sería: ¿son la única alternativa posible? A día de hoy, el futuro parece más que claro y el futuro apunta a que los coches eléctricos o con cualquier otro combustible limpio serán la alternativa y el modo de desplazamiento alternativo a los vehículos convencionales de combustión interna. La apuesta de las marcas se encamina en ese sentido. El coche eléctrico formara parte del futuro de la movilidad de las cuatro y también de las dos ruedas, esta tecnología tiene aun retos por resolver para que pueda considerarse como la opción sustitutiva de los motores de combustión. Las marcas trabajan para solucionar estos retos, que a día de hoy están muy presentes. El tamaño, peso, precio y capacidad de sus baterías son uno algunos de los grandes retos de la industria del vehículo eléctrico. Las inversiones y ayudas actuales serán parte del desarrollo de estas energías limpias. Con el tiempo se abaratará, tendrán más duración y, vital, se recargarán más rápidos.

Esos son algunos retos de la industria de automoción. Aparece otro no menos relevante ¿habrá suficiente energía para alimentar a millones de vehículos eléctricos? A día de hoy el numero de unidades eléctricas son minoría, pero ¿y mañana? Si el número de vehículos de este tipo aumenta de forma importante. Las infraestructuras de carga parece la piedra angular y punto clave para la confirmación del vehículo eléctrico como solución de futuro y la eliminación de la contaminación ambiental y acústica. En 2040 muchos países esperan vender solo vehículos con esta energía, como es el caso de Francia o Reino Unido, ahora bien para que eso pueda llevarse a cabo, habrá que tener claro como se van a alimentar todas esas unidades, o de donde va a salir toda esa energía y el coste que tendrán para moverse. De donde saldrá toda esa energía necesaria. ¿Tiene sentido que los eléctricos se mantengan de centrales nucleares? Cierto que no usan combustibles fósiles y el coche en sí mismo no emite partículas contaminantes, pero ¿y la fuente de donde se obtiene esa electricidad, esa energía? Otra pregunta ronda por el aire: ¿qué pasa cuando se da de baja un vehiculo eléctrico, o que pasa con sus componentes, y las baterías de litio, contaminan? Una pregunta más: ¿hay alternativa? ¡Sí la hay! Para empezar: los motores de combustión están alcanzando un nivel de eficiencia muy alto y esta mejora no ha terminado de evolucionar. Habrá petróleo de sobra en el mundo, con un barril de crudo estabilizado. ¿Se pueden lograr motores de combustión que sean tan poco contaminantes como los eléctricos? Es probable que sí.

Aun quedan más alternativas al mundo eléctrico: la pila de combustible. El hidrógeno ese gran olvidado que podría ser una alternativa real al petróleo. Es el elemento químico más abundante del mundo y se ha demostrado su eficacia a la hora de la movilidad de los vehículos. Es limpio, eficaz y genera por el mismo la energía, no tiene que depender de terceros como los vehículos cien por cien eléctricos. Las marcas, también, están empezando a apostar por ese combustible aunque con cierto temor en su compleja infraestructura de carga: el hidrógeno se mete en el coche comprimido y no hay que olvidar que es un gas inflamable. Existe el gas natural, también. Una opción que en cuento a precio es atractiva, contamina, por lo que no parece que tenga muchas posibilidades en el futuro. El marketing está haciendo mucho por el vehículo eléctrico para convertirlo en el futuro de la automoción. Es verdad que tiene muchas cosas buenas, pero no es la única, no es la tecnología definitiva, no ha día de hoy.