REPORTAJE | Corazones valientes visitan La Merced en Jaén

El Proyecto Corazón Valiente de la Obra Social Marista realiza una Gymkana urbana con 50 jóvenes en el barrio de la Merced en Jaén   

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Grupo de jovenes con voluntarios de Obra Marista.
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AURORA CAÑADA (JAÉN).- Mohamed un escolar de doce años del colegio de Santo Tomás mantiene agarrada firmemente la mano de Alba, una alumna de once años del colegio Maristas en Jaén capital. Ambos sonríen a la salida de las instalaciones deportivas del Barrio de la Merced tras un desayuno y marchan camino a la Catedral de Jaén con su monitora Alegría Crespi de la obra Social Marista. «No vayamos corriendo, vamos todos juntos», les explica. Son corazones valientes.

Miembros de Obra Social mariasta con la Presidenta de Unidos por la Merced.

Tras ellos, medio centenar de jóvenes del Proyecto Corazón valiente de la Fundación Marcelino de Champagnat les acompañan, en una Gymkana urbana para conocer el barrio más monumental del Casco Histórico de Jaén, La Merced. Se trata de un proyecto social puesto en marcha con el apoyo de la Obra Social de la Caixa y Caja Rural de Jaén, donde colabora la Asociación de Vecinos Unidos por la Merced y aglutina a unas 20 familias del barrio en posible riesgo de exclusión social asistidas por psicólogos como José Álvaro Genero y una docena de voluntarios.

La jornada de la Gymkana urbana comienza temprano a las 11.00 horas en la Plaza de la Merced, junto a la Fuente Nueva y el Palacio del Capitán Quesada Ulloa con la recepción de los jóvenes de las familias del barrio y las llegadas del colegio Maristas. «Corazón Valiente se trata de un programa donde asistimos a las familias, trabajamos con ellas desde sus hogares, sus necesidades educativas, sociales, laborales afectivas y lúdicas. En la sede de la asociación de la Merced y también en actos al aire libre como el de hoy», explica José Álvaro Genero, psicólogo de la Fundación Marcelino Champagnat.

«Hoy también nos acompañan alumnos del colegio Maristas, para que intercambien experiencias, juegos y talleres con sus vecinos de la Merced», explica el responsable de la Pastoral de Maristas Alonso Barrionuevo. Además de la Presidenta de A VV Unidos por la Merced, Guadalupe Espinosa les acompañan hasta una docena de voluntarios como Alegría Crespi quienes son los encargados de repartirlos en grupos y darles un desayuno completo. «llegan llenos de energía y con ganas de participar en los talleres que les hemos preparado», asegura Alegría. Junto a la pista de futbol sala, han colocado una mesa repleta de donuts, galletas, zumos y pastel de bizcocho. Los menores del barrio se mezclan y desayunan junto a sus vecinos del otro lado de la capital, junto  a sus monitores, el maestro de primaria de Maristas «Fefo» José Carlos esperan pacientes para comenzar la jornada tan apasionante que les han organizado. «No existe diferencia entre unos y otros, son todos corazones valientes. Son el motivo de nuestra devoción como voluntarios», explica Alegría.

La Merced, un Barrio Patrimonio de la Humanidad

Los cerca de medio centenar de jóvenes emprenden Gymkana urbana desde la Iglesia de la Merced, hasta el cantón de Jesús donde se encentra el Camarín de Nuestro Padre Jesús Nazareno. «Conocer el barrio y sus monumentos ayuda a interactuar con los niños», explica José Álvaro. A poco pasos de allí,  han llegado hasta el Torreón de los Condes de  Torralba, los restos de la muralla árabe que aún perduran junto al colegio Santo Tomás donde diariamente estudia Mohamed.

La comitiva se detiene y desde el final de la calle carrera de Jesús, observan como ante sus inocentes ojos se alza majestuosa la obra culmen del maestro del arte renacentista Andrés de Vandelvira. «La Catedral de Jaén opta a ser patrimonio de la humanidad y desde pequeños tienen que conocer su valía, dentro y fuera de nuestras fronteras», explica.  Tras un paseo por la lonja de la Catedral, los jóvenes se cuelan por las callejuelas del el casco Histórico y desembocan por la calle Montero Moya hasta la Plaza Los Naranjos, juegos y risas con el fondo del conservatorio de Música de Jaén.

Los jóvenes conocen el Arco de San Lorenzo, una parte de la extinta Iglesia de San Lorenzo erigida entre los siglos XII y XIV y en cuyo interior se conservan azulejos y yeserías gótico mudéjares que recubren los bajos de la capilla. «Hemos estado en su plaza del Conde, donde hemos jugado y les hemos inculcado el respeto por un barrio que bien puede ser declarado Patrimonio de la Humanidad», asevera José Álvaro

Alegría Crespi: 25 años de Voluntaria por vocación

Alegría Crespi, junto a su hija menor Sara acude como voluntaria a Corazones Valientes en esta y otras actividades. «Tratamos de ayudar solo con nuestra presencia, aportamos lo mejor de nosotros y nos sentimos reconfortados por ello. La sonrisa de los niños, o como te agarran de la ropa para decirte maestra yo quiero jugar, nos deja cierta sensación de paz y alegría», explica. Esta jienense de nombre Alegría lleva la mitad de su vida, más de 25 años como voluntaria ayudando a los más necesitados. Comenzó en la Parroquia de la Merced con Cáritas y desde entonces no ha dejado de dar lo mejor de si para los demás.  «Sentía devoción por los misioneros y siempre había pensado que solo con las palabras no bastaba, son las obras las que mueven el mundo», asegura. Para Alegría un voluntario no tiene un horario. «Tienes las 24 horas del día para ayudar a los tuyos y también los demás», sentencia.