OPINIÓN | “Chiquito nos ha enseñado que se puede morir por amor”

0
638
Chiquito de la Calzada
Chiquito de la Calzada
Publicidad

POR MANUEL VIVAS

Hay sucesos en la vida que puedes presagiar antes de que ocurran, y es qué la muerte del gran  “Chiquito de la Calzada” a muchos no nos ha pillado por sorpresa y, de alguna manera, nos habíamos preparado para recibir cualquier día la triste noticia de su muerte. Porqué Chiquito no murió el pasado sábado 11 de noviembre, él comenzó a morir lentamente y de pena el mismo día del fallecimiento de su amada esposa, Josefa García, conocida cariñosamente como Pepita, la única mujer en su vida, su compañera, su esposa, su alma. Entonces, al escapársele y subir al cielo la mitad de su alma, la mujer que lo fue todo para él  durante más de 50 años, no pudo superar su ausencia y, al tiempo que decidió voluntariamente retirarse de los escenarios donde nos regaló un arte único, innato, rebosante de humildad y sabiduría popular, forjado en mil batallas callejeras de sacrificio, sudor y lagrimas, para aflorar después el auténtico artista con unas cualidades para el humor insuperables que a todos nos hizo sentirnos “fistros pecadores” hasta descojonarnos de risa con sus paternales “guarreridas”; también decidió ir consumiendo lentamente la llama que le mantenía muerto en vida, pero sin perder la sonrisa o enjugársele de lagrimas los ojos cuando se le entrevistó en sus últimos momentos, como un Noble Caballero en un duelo sin rival ni nadie a quién molestar, para lograr alcanzar la anhelada  paz y felicidad eterna que solo le podía proporcionar su reencuentro con Pepita.

Chiquito, aunque nos dejas un vacío enorme, nos reconforta saber que ahora estarás junto a tu amada esposa Pepita en el privilegiado Mirador del Cielo donde únicamente un “pecador” como tú podría tener cabida para gozar y ser feliz eternamente, comprobando cuanto se te quería y presenciando las infinitas muestras de cariño y respeto con las que te despedimos en tu viaje, los que aún nos quedarnos aquí abajo en la “pradera” con tu recuerdo, tu humor y tu risa imborrables.

En estos momentos en los que el amor sincero y declarado para siempre entre dos personas parece estar en crisis,  tú, Chiquito de la Calzada, nos has dado a todos una auténtica lección de lo que es ser un buen hombre y el significado de un amor verdadero y poderoso, hasta el punto de comprender, que la perfección del amor, puede ser morir por amor.

¡¡ HASTA LUEGO LUCAS!!