Las retinografías a diabéticos ascienden a 3.873 en el Distrito de Jaén

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Retinografía en el hospital de Jaén
Un hombre de realiza una retinografía en el hospital de Jaén
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JAÉN-. Un total de 3.873 retinografías se han realizado durante los nueve primeros meses de este año en los centros de salud del Distrito Sanitario Jaén-Jaén Sur, lo que permitió detectar de forma precoz la retinopatía en los pacientes diabéticos y facilitó aplicarles el tratamiento necesario para prevenir la ceguera que provoca su enfermedad. Según se informa desde la Delegación de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, esta demarcación jiennense de la atención primaria del Servicio Andaluz de Salud (SAS) cuenta con trece retinógrafos distribuidos en sus once principales unidades de gestión clínica, que se encuentran en Jaén capital, Alcalá la Real, Mancha Real, Huelma, Cambil, Mengíbar, Torredelcampo, Torredonjimeno, Alcaudete, Martos y Porcuna.

Detección precoz de la retinopatía diabética

Esta actuación se enmarca en el programa de detección precoz de la retinopatía diabética, una de la líneas principales del Plan Integral de la Diabetes de la Consejería de Salud, que tiene como principales objetivos reducir la incidencia y el impacto de esta patología en Andalucía, elevar la calidad de vida de estos pacientes y mejorar la atención sanitaria que reciben por parte de la sanidad pública. Este programa pretende adecuar la oferta de servicios a las necesidades de la población, aumentar el grado de conocimiento e información sobre esta enfermedad, además de fomentar la formación de los profesionales y la investigación para la lucha contra este problema de salud y sus repercusiones.

El paciente diabético que no se ha hecho esta prueba o no ha acudido a una cita con un especialista, debe visitar a su médico de familia o a su enfermera de familia de su centro de salud o consultorio, donde se le informará sobre cómo acceder a este servicio.

El retinógrafo digital es un instrumento electromédico que realiza una fotografía en la retina del paciente, sobre la que repercuten los daños o lesiones que puede producir la diabetes. Si no se detecta nada en los resultados de esta prueba diagnóstica, el enfermo continuará en un programa de seguimiento con chequeos cada dos años. Si el médico de familia sospecha u observa algún problema, contactará con el oftalmólogo para realizar una segunda valoración, que de forma definitiva establecerá el diagnóstico y el tratamiento aconsejado si éste es necesario.