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JAÉN.- La Unión Europea lo dejó claro ayer. Habría que arrasar Mallorca para acabar en las islas con la Xylella, la bacteria mata olivos, y aún así no habría solución final pues se está perdiendo la batalla contra el Ébola del Olivo. Mientras en Alicante, donde se han localizado ya dos focos y hay otros 30 sospechosos, según la Asociación de Jóvenes Agricultores, se niegan a talar los árboles, una medida básica para controlar lo antes posible la enfermedad que se sitúa a apenas 300 kilómetros del límite de provincia con Jaén desde el Levante. Aquí hay potencialmente 60 millones de olivos susceptibles de verse afectados.  «Incluso con la total aplicación de las provisiones, la erradicación será muy difícil de conseguir. Por eso, los estados miembros de la UE y la Comisión ya están debatiendo un plan de contención en las Islas Baleares. Cuyo gobierno actuó con una intensidad y una cobertura territorial limitada», señala la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria.Esta lucha contra la Xylella se ha encontrado con una fuerte oposición que dificultad su erradicación. Alcaldes y agricultores de Alicante, se niegan a a tala de sus árboles. A pesar de la presencia policial han paralizado las máquinas que iban a arrancar los árboles afectados y 100 metros a la redonda. Un error fatal que ya ocurrió en Italia  y que terminó con dos millones de olivos en cinco años. El segundo foco de está muy cercano al terreno donde se confirmó el primer caso en la Península a principios de julio.