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JAÉN-. Cultivar cebada cervecera entre olivos para ahorrar agua: esta es la premisa de la que parte la investigación impulsada por Heineken  España, compañía a la que pertenece la marca Cruzcampo, junto con el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (IFAPA), dependiente de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía. Hoy se ha producido la recogida de la primera cosecha de cebada cultivada en olivares de Huelma (Jaén), a la que han asistido el presidente del IFAPA, Jerónimo Pérez; el delegado provincial de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en Jaén, Juan Balbín, el diputado provincial de Agricultura,  Ganadería y Medio Ambiente de la Diputación de Jaén,  Pedro Bruno y el director de Responsabilidad Social Corporativa de Heineken  España, Mauricio Domínguez-Adame. “Este proyecto de I+D+i en agricultura se enmarca en el compromiso de Heineken España con la sostenibilidad, con proteger las fuentes de agua y conseguir un balance hídrico neutro, esto es, devolver al entorno cada gota de agua que utilizamos para elaborar nuestras cervezas”, ha expresado Mauricio Domínguez-Adame.

Esta investigación es pionera a nivel mundial en sostenibilidad y conservación del medioambiente, a través de la experimentación, lainnovación, la transferencia de la tecnología y la formación de agricultores, técnicos y trabajadores del campo.  Asimismo, contribuye a la mejora del paisaje, a minimizar la erosión, a la mejora de la biodiversidad, a la lucha contra el cambio climático y juega un papel fundamental en la retención de agua, y por tanto, en la eficiencia del consumo de este bien tan necesario en el suelo andaluz. Con la siega de esta primera cosecha de cebada (se espera recoger el equivalente a una hectárea), comienza el análisis para evaluar la eficiencia en el consumo de agua de ambos cultivos, así como la rentabilidad agronómica y económica de los mismos. Porque el éxito de este proyecto, además de permitir un uso eficiente del agua y una mejora de la biodiversidad, persigue la mejora de la rentabilidad del agricultor, así como elimpulso de la economía local en el entorno del dentro de elaboración que la compañía cervecera tiene en Jaén. Este proyecto, que cuenta con una inversión inicial de Heineken de más de 150.000 euros y que tendrá una duración de 4 años, está siendo fuente de inspiración para otras actuaciones de compensación de agua que la compañía cervecera está llevando a cabo en México.

Heineken España firmó el pasado 29 de septiembre un convenio con la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía para llevar a cabo una investigación en torno a la eficiencia del agua, que tiene como base el cultivo de cebada cervecera, con dos líneas de experimentación. La cosecha mixta de cultivos de cebada y olivar es la primera de ellas. La erosión es el principal problema medioambiental del olivar en la Cuenca Mediterránea. Para combatirlo, la implantación de cubiertas vegetales supone una mejora significativa de la capacidad de retención de agua de los suelos (se estima que los ratios de infiltración del agua de lluvia mejoran entre un 15-40%). Existen aproximadamente más de 600.000 hectáreas de olivar de calle ancha en Andalucía donde podrían convivir ambos cultivos. Según los cálculos iniciales de la investigación, si se adoptase esta práctica solo en el 0,33% de esta superficie (2.000 hectáreas) se podrían compensar más de 700 millones de litros de agua.

Adicionalmente al cultivo de cebada en olivar, se encuentra el estudio comparativo de dosis de siembra directa de cebada maltera en campos de cultivo sin tratar. Normalmente, los campos de cultivo se limpian de rastrojos antes de la nueva siembra. Esto complica la retención de agua y de nutrientes orgánicos y hace que los suelos necesiten más fertilizantes y semillas, lo que repercute en la economía del agricultor. Para evitarlo, se están realizando ensayos de siembra directa en terrenos que no haya sido limpiados, con el objetivo de reducir las simientes y abonos necesarios y disminuir así los costes de producción, a la vez que se aumenta la calidad de la cebada resultante. Los primeros ensayoscosechados en su primera campaña en julio, ubicados en Montejícar y Alhama de Granada han arrojado muy buenos datos desde el punto de vista de producción, y esperando a su analítica para determinar su potencialidad cervecera.