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JAÉN-. A lo largo de la tarde de ayer, la Estación Meteorológica situada en el Campus de Las Lagunillas de la Universidad de Jaén registró la temperatura más alta del último mes. Fue sobre las 18.30 horas y el termómetro se situó sobre los 44,7 ºC. Ese récord es una de las consecuencias de la ola de calor que asola el territorio nacional, y especialmente las provincias de Jaén y Córdoba, desde el pasado miércoles.  El profesor del Departamento de Física de la UJA y miembro del grupo de investigación Modelización de la Atmósfera y Radiación Solar (MATRAS), David Pozo, alude como principal causa de estas temperaturas extremas al “sistema de altas presiones relativas sobre el norte de África, en torno a la zona de Argelia, que nos ‘envía’ aire cálido que ha estado posado sobre el Sáhara. Esto, unido a la alta radiación solar habitual en esta época del año da como resultado esta ola de calor tan fuerte”. A priori, se estima que a partir de este viernes vaya arreciando este fenómeno y con la llegada del fin de semana bajen ligeramente las temperaturas. David Pozo explica que se suele alargar en periodos de tres y cuatros días, porque “ese es el tiempo habitual en el que una masa de aire se desplaza de unos lugares a otros, perdiendo poco a poco sus propiedades al alcanzar otras latitudes. Es el margen habitual para que los fenómenos atmosféricos en general, incluidos los frentes de inviernos, desaparezcan”.

Esta ha sido la segunda ola de calor registrada desde principios de junio. En ese caso, se produjo entre el 14 y el 18 de junio. Según el investigador de la UJA, influyó “el desplazamiento de una masa de aire muy cálida que ha estado sobre el Sáhara y se dirige hacia España. Esto es relativamente normal que ocurra en julio o agosto, pero no tanto en junio”. De hecho, junio ha registrado picos históricos de temperaturas extremas. Los datos de la Agencia Estatal de Meteorología indican que este mes de junio ha tenido las temperaturas más altas en 50 años (24,1ºC), superando en 3º C la media histórica de este mes. Sobre lo que queda de verano y la posibilidad de que se repitan más olas de calor de este tipo, David Pozo señala que “pueden producirse de forma similar, aunque conforme avanza el año cada vez hay menos radiación solar (horas de Sol) con lo cual el efecto agravante de la radiación será menor y no se producirán temperaturas tan altas”.

Actualmente, David Pozo se encuentra realizando una estancia en EE.UU que está previsto que se extienda hasta el 1 de octubre. El objetivo es conocer los  últimos avances que se han producido en el desarrollo del modelo meteorológico WRF, que es el que utiliza el grupo de investigación MATRAS.  “Este modelo, que desarrolla el Central Nacional Americano de Investigaciones Atmosféricas (NCAR), es de libre uso y está en continuo desarrollo y mejora. El modelo meteorológico se puede usar para cualquier tipo de investigación relacionada con la atmósfera, incluido el estudio de estas olas de calor y la mejora en su pronóstico. En principio, sin embargo, no tenemos previsto por el momento abordar este tipo de estudios en concreto dentro del grupo. Nuestro trabajo se centra el uso de este modelo para estimar los recursos renovables (energía solar y eólica) de los que disponemos y cuál sería la mejor forma de aprovecharlos”, expresa desde Boulder (Colorado).