Publicidad

JAÉN.- El Auditorio del Centro Cultural del Hospital de Santiago se ha rendido a los pies del cantante ubetense Joaquín Sabina, quien desde hoy pertenece a la exclusiva lista de Hijos Predilectos de la Ciudad y quien ya, también, posee en su haber la Medalla de Oro de la Ciudad, los más altos reconocimientos que puede otorgar institucionalmente la ciudad.  Hoy, como ha destacado la alcaldesa, ha culminado un proceso administrativo y se ha dado cumplimiento al acuerdo aprobado en el Ayuntamiento Pleno en su sesión del 28 de julio de 2016. “Aquel día el Pleno de la Corporación hizo suyo el empuje y el entusiasmo de un grupo de hombres  y mujeres que se habían convertido en transmisores del sentir de la mayoría de sus paisanos, de ese sentir de cariño y respeto hacia Joaquín Sabina. El acuerdo que adoptamos aquel día no hubiera sido posible sin el Colectivo Peor para el Sol, coordinado por Juanjo Gordillo”, ha manifestado la regidora ubetense.  Pero como ha asegurado Olivares, hoy no sólo era un día de mero trámite, sino que tenía un significado más amplio, más especial y es que hoy, también era un encuentro para dar también cumplimiento “a un deseo del corazón”. Se ha tratado pues, de llevar a cabo un acto “de cariño, de amistad, de admiración, de reconocimiento y agradecimiento” hacia uno de los genios de la música de nuestro país. “En la medalla que luces hay vivencias, sentimientos, emociones y alegrías de miles y miles de paisanos tuyos, de los que yo, hoy, soy una simple portavoz, para decirte gracias en el nombre de todos los ubetenses”, ha subrayado la alcaldesa.

Tras estas palabras, Antonia Olivares ha agradecido la enorme aportación cultural que Joaquín Sabina ha legado a lo largo de su trayectoria profesional. “Gracias por la belleza de las letras de tus canciones, en las que has sabido mezclar la reflexión sobre los grandes temas de la condición humana y la crítica sarcástica. Gracias por contribuir a que Úbeda sea reconocida mundialmente y gracias por el futuro que tienen pensado para acrecentar tu relación con Úbeda, gracias por todos esos proyectos con los que piensas ligarte más aún a tus paisanos, a todos nosotros”, ha comentado visiblemente emocionada la regidora ubetense.  Y es que, como ha continuado diciendo Antonia Olivares, este acto, que transciende lo puramente local por tratarse del reconocimiento a un artista universal, “es un acto de afirmación de la Úbeda mejor. La Úbeda de unas personas comprometidas, dinámicas, que día a día trabajan para que su ciudad siga siendo un referente cultural, comercial, agrícola,… Personas anónimas muchas veces, pero que coinciden con Joaquín en un deseo y un afán: que Úbeda sea conocida y reconocida nacional e internacionalmente como un foco vivo de cultura. A los políticos nos compete, dejando a un lado nuestras diferencias legítimas, impulsar esa poderosa corriente vital que surge del corazón de la sociedad ubetense”, ha afirmado de manera contundente.

Por su parte, el maestro Sabina, ha reconocido sentirse hoy abrumado y nervioso por recibir estos reconocimientos en su Úbeda natal, la Úbeda que lo vio crecer y la que le imprimió carácter. “Es absolutamente imposible corresponder a las cosas que se han dicho aquí y a las emociones que han sobrevolado la sala”, ha destacado el ubetense.  Así mismo ha reconocido que ha sido en estos últimos años, alrededor de la generosa iniciativa del Colectivo Peor para El Sol, cuando el  “ubetensismo militante ha vuelto a aflorar con una pujanza inesperada”. Y es que, como ha explicado, siempre ha sentido esas taquicardias de “patria chica” cada vez que un periódico local o de Latinoamérica le llamaba ‘El Flaco de Úbeda’, pero también llegaban esas palpitaciones cada Viernes Santo cuando, estando fuera de España, calculaba qué hora sería en su pueblo “si la de la madrugada morada o la de la salida de la Soledad. Aunque, a mucha honra, uno es rojillo y ateo gracias a Dios, como decía Buñuel, sigue teniendo un corazoncito de peluquera cursi de extrarradio donde nunca falta una media verónica de José Tomás o para las trompetas de los Romanos de la Humildad”, ha descrito.

Así mismo,  Sabina ha reconocido que cuando le llegó la noticia de la intención de hacerle Hijo Predilecto de la Ciudad y de entregarle la Medalla de Oro de la Ciudad, reconocimientos que “nunca se había atrevido a soñar”, tuvo que sacar viejos trucos del oficio para que sus amigos no sospecharan lo hondamente que le había llegado al corazón.  Y es que como ha puntualizado, durante décadas Úbeda y él habían vivido “casi de espaldas, por sucesivos y estrafalarios desencuentros tan municipales y espesos que no vienen al caso. Ya he comprendido que la Úbeda de hoy mismo, no es la Úbeda aquella, que tiene otra juventud, otros oídos, otro clima,…”, ha recalcado.

En cuanto al discurso, Joaquín Sabina ha expresado que aunque han sido unos días duros por el inicio de su gira presentando su nuevo trabajo ‘Lo niego todo’, de su mente no se borraba el tan alto compromiso que tenía hoy, 9 de julio, con sus paisanos. “Yo sólo podía pensar en escribir algo hermoso para agradecer a mis paisanos la complicidad y el reconocimiento. No dormía, no me ponía a la tarea y lo iba dejando y dejando, sintiéndome incapaz de estar a la altura, como en la canción de mi primo Joan Manuel Serrat… «No hago otra cosa que pensar en ti y no se me ocurre nada»… Imagínense hasta donde llegó la tensión que pensé en llamar a Benjamín Prado para que me escribiera unas gracietas con las que salir airoso del paso, hasta que anoche, tarde y mal, con el agua al cuello y con ‘artículo mortis’ le supliqué a mi bella parienta que me pusiera un litro de café y par de whiskies y fui hilvanando atropellada y torpemente estas palabras que les leo”, ha manifestado.

Por supuesto, no ha faltado mención a sus padres, “Jerómito y Adela” y de su abuelo Ramón, que aunque ya no están, seguro estarían orgullosos, al igual que su hermano Paco, presente en el acto junto a su familia, de que su Joaquín, “la oveja negra, el golfo, el descastado, el bohemio, el exiliado vuelva al redil acogiéndose al calor de sus paisanos”.  Para concluir, el artista local ha querido mencionar a Juan José Gordillo, coordinador del ‘Colectivo Peor para el Sol’, a quien ha definido como el “cordón umbilical” de todo lo que ha acontecido. “Y desde luego, repetir una y otra vez mi agradecimiento a Toni, la Alcaldesa y a toda la Corporación Municipal por el alto honor de vacunar entre mi pueblo y yo una herida tan honda y tan generosamente curada”, ha expresado. A lo que ha añadido que Úbeda lo tendrá cuando quiera y como quiera, a partir de hoy, mostrándose a la entera disposición de la ciudad en cualquier aventura de enriquecimiento cultural que se emprenda. “Contad conmigo para que mi pueblo sea el foco de ilustración que por historia y tradición merece”, ha terminado diciendo.

Los reconocimientos

Como dice el Reglamento de Honores y Distinciones la Medalla de Oro y el Título de Hijo Predilecto deberá concederse con carácter vitalicio a personas físicas y a personas jurídicas, públicas o privadas, que hayan destacado de manera realmente excepcional en la difusión nacional o internacional de los valores y el nombre de Úbeda, o que guarden con la ciudad especialísimos lazos de afecto moral o sentimental sostenidos a lo largo del tiempo o que, por su actuación personal, se hayan convertido en referentes nacionales o internacionales en los ámbitos de actuación, que son propios de su trayectoria. Sin duda, requisitos que sobradamente cumple nuestro hoy laureado Joaquín Sabina. Pero los reconocimientos que se le han entregado esta mañana, no son meras cosas materiales, sino que recogen la esencia de la ciudad, ya que han sido elaborados por artistas y artesanos de la localidad ubetense.

En el caso del pergamino que recoge el Título de Hijo Predilecto de la Ciudad ha sido elaborado por Antonio Espadas, quien ha querido realizar un guiño dibujando la zona de la Plaza 1º de Mayo, lugar en el que nació y creció nuestro cantante más universal. Por otro lado, la medalla ha sido labrada por Joyería Ferrándiz, que cuenta con  una dilata experiencia y prestigio en este sector. En la misma, por una cara se puede apreciar el escudo de la ciudad. En sus cantos han sido colocados magistralmente los edificios más emblemáticos de la ciudad, tales como: El Salvador, la Iglesia de Santa María, la Iglesia de San Pablo, el Palacio Vela de Los Cobos o la Casa de las Torres. Y al dorso se puede leer: “Joaquín Sabina, Úbeda, 2017”. Inscripción que se encuentra sobre los hemisferios y que pretende evocar la universalidad de Úbeda al convertirse en Ciudad Patrimonio de la Humanidad y la universalidad del propio artista que hoy recibe esta joya artesanal. El periodo de elaboración, entre diseño y bocetos, ha sido de casi tres meses.  Así y siguiendo con los trabajos artesanos, destacar que para la Medalla de Oro, se ha confeccionado una caja muy especial, gracias a la maestría del artesano Francisco Luís Martos. La caja, de forma hexagonal, tiene una peculiaridad y es que su interior ha sido elaborado con madera de Sabina, una madera muy compacta y valorada por los ebanistas, además de poseer cualidades aromáticas. La parte superior de la caja, ha sido elaborada con la técnica de taracea, una técnica artesanal que se basa en la incrustación de diferentes piezas con el objetivo de componer diferentes mosaicos y que fue introducida por los árabes en España. Por otro lado, hay que resaltar que la mesa y las sillas que han servido de decorado del escenario del Auditorio del Hospital de Santiago, han sido elaboradas por la Escuela de Artes.

Broche final del acto

Tras el discurso reflexivo y lleno de emoción de Joaquín Sabina, el broche final se ha puesto con la actuación magistral de la Agrupación Musical Ubetense y la interpretación de la melodía de dos conocidas canciones del cantante ubetense, ‘Y nos dieron las diez’ y ’19 y 500 noches’, tras las que, una vez terminadas, el público ha roto a aplaudir, dando así por concluido un acto esperado y que quedará para la historia de la ciudad.