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JAÉN.- La Xylella Fastidiosa ya está en la península tras saltar de las Islas Baleares donde no ha podido ser retenida y se ha visto cómo es una enfermedad imparable para el olivar. Miles de árboles en el sur de Italia han tenido que ser talados y no se detiene ante nada. La última frontera que quedaba antes de llegar eran las islas, y tampoco se ha podido detener a pesar del esfuerzo de los últimos meses. Para la olivicultura del sur de Europa es el mayor reto conocido para su supervivencia, generado por una enfermedad que afecta a los propios olivos, como escribió en su artículo de opinión en HoraJaén, hace poco menos de cuatro meses, Diego Fernández de gestión y Consultoría Técnica Ambiental. Su profecía se ha cumplido y esta bacteria no tardará en llegar, probablemente, al campo jiennense. La Xylella fastidiosa es también conocida como ébola del olivar o enfermedad de Pierce, considerada como una amenaza emergente en el seno de Europa, con daños ya certificados en el sur de Italia y Baleares. Es una bacteria originaria del continente americano afectando a cultivos leñosos. Se transmite a través de insectos vectores y se aloja en el xilema del hospedador. Esta bacteria provoca un decaimiento rápido y generalizado de la planta, provocando en la mayoría de los casos, la seca de las hojas y las ramas y finalmente la muerte de la planta

La Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía convocará una reunión de la Mesa de Sanidad Vegetal en un breve plazo para analizar el primer caso de Xylella fastidiosa detectado en la península, concretamente, en la Comunidad Autónoma de Valencia. Andalucía continúa libre de esta bacteria pero extremará la vigilancia del material vegetal susceptible de infectarse o portarla con el fin de garantizar el buen estado de los cultivos de la región.  En cuanto a las actuaciones para luchar contra la Xylella, el Gobierno andaluz vuelve a ponerse a disposición del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente para reforzar la coordinación de la estrategia nacional elaborada para combatirla, ya que se trata de una cuestión de gran trascendencia que debe abordarse a nivel nacional. Asimismo, ha ofrecido su colaboración a la Comunidad Valenciana para luchar contra la bacteria.

Andalucía mantiene a día de hoy su estatus sanitario tras no detectarse ningún caso de Xyella fastidiosa en la Comunidad Autónoma. El plan de acción contra esta bacteria que se desarrolla en la región contempla acciones de prevención, vigilancia y, en caso de ser necesario, erradicación para evitar su aparición y dispersión en el territorio. En el marco de esta planificación aprobada en 2015, se han llevado a cabo entre enero y mayo de 2017 un total de 166 actuaciones que han tenido como resultado la toma de más de 1.250 muestras de material vegetal sensible. Todas ellas han dado negativo para los análisis de Xylella fastidiosa.
Estas actuaciones se reparten por todas las provincias andaluzas y suponen el análisis de material vegetal presente en viveros (128) y sus alrededores (4), explotaciones (32) y parques y jardines (2). En Málaga se han realizado 50 actuaciones, 24 en Cádiz, 22 en Jaén, 19 en Córdoba, 17 en Almería, 15 en Sevilla, 10 en Granada y 9 en Huelva.

La Junta de Andalucía impulsa desde 2014 medidas de vigilancia y prospección para impedir la entrada de la Xylella fastidiosa en la región entre las que se encuentran diversos controles de identificación, trazabilidad y documentación de especies sensibles, entre las que se encuentran el olivo, la vid, los cítricos y los frutales de hueso. En cuanto al trabajo de contención y erradicación, la Consejería de Agricultura cuenta ya con un protocolo de actuación en caso de detectarse la presencia o sospecha fundada de su aparición en el territorio. En concordancia con lo establecido en la normativa comunitaria, las actuaciones previstas incluyen el establecimiento de una zona tampón con una anchura mínima de 10 kilómetros alrededor de la zona infestada, medidas de erradicación a través de tratamientos fitosanitarios para controlar los insectos vectores y la eliminación de todas las plantas huéspedes en un radio de 100 metros. Asimismo, se reforzaría la vigilancia y el control, con restricciones en el movimiento de material vegetal y la prohibición de plantación de especies huéspedes. Si finalmente la Xylella fastidiosa entrara en Andalucía y afectara al olivar, generaría un gravísimo problema económico y social, dada la casi total dependencia que algunas comarcas tienen con la explotación de esta especie arbórea.