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JAÉN.- Jaén en Común alerta de que, como cada verano, los niveles de contaminación atmosférica se disparan en la ciudad, especialmente en lo referido a los niveles de ozono, ya que es una sustancia que se forma a partir de otros contaminantes llamados “precursores”, producidos por el tráfico, en presencia de radiación solar. Recuerdan que la contaminación por ozono troposférico causa cada año 17.000 muertes prematuras en la Unión Europea, 1.800 de ellas en España. La concejal Sara Martínez ha señalado que “es necesario tomar medidas urgentes que fomenten una movilidad más sostenible en la ciudad, no únicamente por cuestiones ambientales sino fundamentalmente por razones de salud. Jaén no puede seguir estando entre las seis ciudades más contaminadas de España sólo porque nuestro modelo de movilidad es el peor de los posibles.”

Desde Jaén en Común muestran su preocupación ante la mala situación de la calidad del aire en la ciudad, que presenta desde hace semanas unos niveles de ozono superiores a los permitidos, siendo este un contaminante que tiene serias afecciones sobre la salud, desde efectos a corto plazo (reduce la función pulmonar, irrita ojos y superficies mucosas, provoca dolor de cabeza y fatiga, induce nacimientos prematuros en mujeres gestantes, y agrava las enfermedades respiratorias y cardiovasculares), hasta efectos a largo plazo (afecta al desarrollo pulmonar, aumenta la incidencia y gravedad del asma, provoca alteraciones cognitivas similares al Alzheimer, e incrementa la mortalidad de enfermos respiratorios y cardiovasculares crónicos). Ante esta situación, reiterada en todos los períodos estivales, Jaén en Común insiste una vez más en que es necesario y urgente un cambio en el modelo de movilidad de Jaén, una ciudad que por su tamaño y dada la ausencia de industria pesada no debería en ningún caso presentar estos graves problemas de contaminación atmosférica. Reclaman a la corporación municipal una revisión participada del actual Plan de Movilidad, al considerar que sus planteamientos están centrados en la gestión de los modos de transporte y no en minimizar la necesidad de desplazamientos. Sólo bajo esta óptica, será útil la implantación de otras medidas que, por orden de prioridad, consideran también imprescindibles para la ciudad, como son: promoción de la movilidad no motorizada, reordenación y mejora del actualmente lamentable servicio de autobuses, integración de dichos autobuses con el sistema tranviario y los medios no motorizados como bicicletas, desincentivación del uso del vehículo privado y limitación de la velocidad del mismo. Asimismo, reclaman que dichas políticas sean ejecutadas en el menor plazo de tiempo posible poniendo fin a la parálisis que en este ámbito sufre la ciudad.