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POR LUIS HEREDIA, abogado y escritor

Vamos a ver, amigos gordos y gordas, entre los que me incluyo (112 Kgr y subiendo). Aquí todos tienen sus días del orgullo y nosotros qué… Pues yo propongo que lo hagamos. Ya está bien del bombardeo a los que nos someten a diario con dietas de batidos, de la alcachofa, del cucurucho y de su pm (yo las he hecho todas y sigo igual. Además en alguna de ellas casi me cargo a los que tengo alrededor por el hambre que paso). Dejemos ya de una vez por todas la imagen y celebremos nuestro día. Tengo una tía abuela de 93 años  que siempre que me ve me dice que estoy más gordo, como si eso fuera un insulto (acaso le digo yo que le quedan dos telediarios. No, porque a lo mejor soy yo al que le quedan, que no se enfade nadie). Pero, reivindiquemos nuestro día. Somos como somos, gordos/@. Así que haremos nuestro día. Nos reuniremos en el Paseo de los Patos del parque de la capital para celebrar el día del orgullo de los que se nos ve a distancia (no sé si ya hay patos) y premiaremos a la tapa con más grasa de entre las casetas que se pongan. Daremos también premios a la cerveza más fría y a las bebidas más azucaradas. Llevaremos a nutricionistas para que nos digan cómo nos engañan intentándonos vender algo, que solo nos lleva a perder unos kilos para luego al cabo de los días ganarlos. Comeremos chorizos, panceta, morcilla e invitaremos también a gente delgada, para que sepan aceptar su cuerpo sin más. Diremos al mundo que somos gordos/@ pero fofisanos, ¡coño!, y mandaremos a tomar por …al colesterol, a los triglicéridos y a la tensión. Llevaremos a mi tía abuela para que se hinche de decirnos que estamos más gordos/as a todos y yoyos, para los que están a dieta y no comen  comprendan lo que les va a pasar en unos meses. Día mundial del orgullo gordo/a: ¡Ya!. Yo voy, que para eso lo reivindico.

Y viene nuestro Alcalde, que el hombre también está así como yo (es amigo). Y ello no quiere decir que no seamos de lo mejor que anda por este mundo (está aquí mi abuela), sino simplemente, como a mí, que tenemos el metabolismo más lento que el tranvía de Jaén. Animaros, veniros, nos reiremos, comeremos y beberemos. Tiraremos al cielo batidos de la dieta de no sé qué y sacaremos a hombros a mi tía abuela. ¡Coño, me está dando sé! ¿Quién me invita a una birra? Dejad ya los cuerpos que estén como estén. Ah, y haremos concursos de michelines, de ombligos gigantes y de tetas colgando en los pechos de los hombres. Lanzaremos al cielo lechugas y las recibiremos al empalme cuando caigan.  Pero somos felices como somos, a tomar pc la imagen. Día mundial del gordo/a. De los fofisanos (que yo ando todos los días una hora recorriendo la ciudad de bar en bar y estoy sano) .Y les diremos a los que dicen que somos una epidemia que ellos son unos mentirosos, que están día sí y día también diciéndonos que perdamos peso (como si los delgados no se fueran a morir nunca), que hagamos deporte, que las cosas a la plancha. En fin… Que ahora la imagen es lo que vale. Que nuestros corazones, nuestra amabilidad y nuestra sonrisa pues eso, que no se ve, que solo ven las carnes de las que al menos yo, estoy orgulloso. Que paso de pasar hambre, de tener una tableta en el estómago (anda que no se duerme mejor encima de una barriga como la mía) ¿Te apuntas? Día del orgullo del gordo/@ en el paseo de los patos de Jaén. Y a tomar pc el hambre, la malaleche, el no puedo comer de esto, y voy a machacarme dos horas en el gimnasio y…Bueno. Si estáis por aquí muchos como yo dadle a me gusta, que me van a poner verde  los de las lechugas. Os dejo, voy a echarme unas cervezas con una tapa de callos. Total…