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resize_IMG_20170529_202453JAÉN.- Padres y Madres del barrio de la Alcantarilla han puesto de manifiesto quejas por el estado, peligro y falta de mantenimiento del parque infantil que existe en el barrio y más, concretamente, junto a la calle Huerta Baja y Ronda Sur. Destacan la peligrosidad que existe con la localización del parque y la Ronda Sur, donde entre la valla que rodea el parque y la calzada simplemente existe un escaso metro de acerado que los separe, teniendo en cuenta la afluencia de trafico existente en al mencionada carretera y las velocidades a la que circulan los vehículo. «Existe un grave riesgo para nuestros hijos de que en algún momento alguno de estos vehículos pierda el control o se produzca una accidente y se introduzca en el parque», señala uno de los padres que protagonizan esta queja.

Un parque que habitualmente está lleno de niños jugando, muchos padres se preguntan cuando se van a poner solución a esto. Por ello piden colocar unas bandas sonoras en la calzada que consigan reducir la velocidad de los vehículos y la colocación de unas vallas de protección a la altura del parque, sólidas y resistentes, que puedan impedir que algún vehículo pueda llegar hasta el parque. resize_IMG_20170529_204331Por otro lado, con esas bandas sonoras, aseguran, se le proporcionaría seguridad al peatón que cruza por el paso de peatones de Ronda Sur. Y es que subrayan que en caso de salida de un coche de la calzada, no existe ni espacio ni medio material que lo detenga hasta el parque.  Ademas, quieren exponer quejas sobre el estado del suelo del interior del parque destinado a niños de corta edad, por lo que se preguntan si es normal que el acceso sea por un terraplén, donde existen piedras y socavones, donde los niños (la mayoría están dando sus primeros pasos) se escurren, tropiezan y se caen a causa del estado del suelo.  Como tercera reivindicación quieren manifestar su enfado por el estado de conservación del parque y sus alrededores, ya que los dos únicos columpios existentes se encuentra rotos, las anillas que los sujetan están partidas y nadie va a repararlo. A consecuencia de la rotura de los columpios las anillas partidas tiene acabados cortantes que crean una situación de peligro, donde un menor se puede cortar como mal menor.