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JAÉN.- La Unidad de Gestión Clínica de Nutrición y Endocrinología del Complejo Hospitalario de Jaén se ha adherido a la semana internacional del tiroides con la difusión de consejos e información a la población sobre esta glándula situada en el cuello, que necesita del consumo de yodo para evitar las enfermedades provocadas por los trastornos en su función normal. “Este nutriente, que se encuentra sobre todo en el agua de mar, la leche y derivados  y en la sal yodada, permite que se puedan producir las hormonas tiroideas que son fundamentales para la vida y para el desarrollo psicomotor adecuado de los bebés durante el embarazo”, subrayan estos profesionales del hospital público de la capital jiennense. Las cuatro enfermedades más frecuente del tiroides son el bocio, que es el aumento de su tamaño; el  hipotiroidismo, que aparece  cuando se produce poca cantidad de hormona tiroidea y su tratamiento consiste en tomar un comprimido al día de ‘levotiroxina’; el hipertiroidismo, que es lo contrario a la anterior y tiene una recuperación más complicada, y el cáncer de tiroides, que requiere de intervención quirúrgica.

 

“Muchas de estas patologías están relacionadas con procesos autoinmunes de los pacientes, con presencia de anticuerpos que actúan contra estructuras específicas de la propia glándula y afectan a un 6% de los jiennenses, sin que ello suponga que todo aquel que cuente con ellos deba tener afectado el funcionamiento de su tiroides”, han señalado los endocrinos del Complejo Hospitalario de Jaén Estos facultativos también recomiendan determinar el estado de estas hormonas en las embarazadas durante el primer trimestre de su gestación, “para asegurar que la función tiroidea es adecuada y permite un buen desarrollo del embrión y del feto.  No se debe realizar esta prueba diagnóstica a todo el mundo, sino sólo a aquellas personas que tengan síntomas o signos de disfunción tiroidea”.