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Jaén se ve afectada por altos índices de polen y otros elementos que afectan de algún modo a la salud, sin que revista gravedad, pero sí molestias y dificultades físicas en muchos jiennenses. En HoraJaén Motor&Sport se hace una valoración de los efectos secundarios de los antihistamínicos que afectan a la capacidad de conducción, hecho preocupante al ser fármacos usados habitualmente por conductores. Los más habituales son: somnolencia, laxitud, incoordinación o incremento en el tiempo de reacción, y secundariamente pueden ocasionar sedición. La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), ha publicado la guía de Recomendaciones en Seguridad Vial, Fármacos y Conducción, en donde el Doctor Antonio Gómez, Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y Miembro del Grupo de Trabajado de Actividades Preventivas, realiza el artículo “Antihistamínicos y conducción segura». Para este experto, los medicamentos se clasifican según su estructura química en varias categorías, unos de acción sedante variable y otros de efectos diferenciales, en: Alquilaminas: importante acción sedante, y posibles efectos estimulantes en niños. Moneotanolaminas: acción sedante y antimuscarinica muy pronunciadas, efectos gastrointestinales escasos. Etilendiaminas: acción sedante moderada, sensibilización cutánea y alteraciones digestivas. Fenotiazinas: importante acción sedante, efectos antimuscarinicos y antieméticos de consideración. Piperazinas: moderada acción sedante y efectos antieméticos. Piperidinas: acción sedante moderada o baja dependiendo del fármaco. Sin embargo, en la actualidad se utilizan dos categorías. Antihistamínicos H1 de primera generación o sedantes y H1 de segunda generación o no sedantes.  Las indicaciones terapéuticas establecidas de los antihistamínicos son: Rinitis alérgica: control de rinorrea, picos nasal, estornudos y en menor medida, congestión nasal. Urticaria: disminuyen el número tamaño y duración de las ronchas, al igual que el prurito, también alivian la urticaria crónica. Otras como: dermatitis atopica, asma y anafilaxia. Las recomendaciones de los expertos en esta materia sobre la información que se debe de dar al paciente, están articuladas desde tres ejes: informar sobre los síntomas de su enfermedad que pueden afectar a la conducción: estornudos, lagrimeo, prurito. Explicar los efectos de los antihistamínicos H1 sobre la conducción: somnolencia o lentitud en reaccionar, dificultades para mantener en vehículo en la vía. Indicar procedimientos a seguir para minimizar los efectos de los mismos.  Es pues responsabilidad del médico a la hora de prescribir anti-H1, la información precisa al paciente destinada a mejorar la seguridad vial, y que la posología, la interacción con otros fármacos y los posibles efectos adversos a la hora de conducir cualquier vehículo. Es vital acudir al médico cuando la época de alergias se aproxima para establecer las medidas preventivas, inicialmente, o de tratamiento para que la medicación no afecte a la conducción de cualquier vehículo o se pueda realizar en las mejores condiciones de seguridad.