Publicidad

JAÉN.- No es este el momento para rendirse y así lo entiende José Manuel Barla. El entrenador del Real Jaén mantiene intacto su sentimiento de confianza en el equipo blanco: “Yo sigo creyendo, acabo de ver un rato de partido contra el Sanluqueño y los primeros veinte minutos el equipo dio la cara. Desgraciadamente en un despiste encajamos un gol y ahí sí nos costó arrancar. El equipo sigue enchufado, sigue dando muestras de que puede conseguirlo. Aún sin depender de nosotros, está claro que el domingo todo lo que tiene que pasar va a depender de nosotros. Tenemos que ir a por la victoria y seguir con vida. Si conseguimos la victoria, después del partido, puede que los que lo hayan visto hecho la jornada anterior pueden ver el tema de otro color”.

La creencia en la posibilidad de sus jugadores permite a José Manuel Barla continuar confiando en las opciones de la formación jiennense en este tramo decisivo de la competición aunque el propio técnico gaditano reconoce que “teníamos poco margen faltando seis o siete partidos, ahora que faltan tres y tras la derrota en Sanlúcar, el margen es menor. Lo más importante es que el calendario ha querido que estas tres últimas jornadas haya enfrentamientos directos. De una jornada a otra puede cambiar el panorama. Si perdemos estamos en Tercera División pero si ganamos tampoco hubiésemos conseguido nada. Habría que seguir peleando porque seguiríamos con vida. Lo único que nos queda es trabajo, intensidad, confianza, fe y las ganas que tenemos todos de que esto salga adelante aún reconociendo que está mucho más difícil. En un partido de fútbol, nadie puede predecir lo que puede pasar. Cualquier error o cualquier acierto te pueden marcar un partido. Todo lo que podamos tener controlado, todos esos factores tienen que ser nuestros. Aquellos que están en el aire, debemos intentar que sean positivos y los menos posibles de carácter negativo”.

La trascendencia del duelo frente al Extremadura está presente en el día a día de la plantilla y el cuerpo técnico jiennense. Ante la importancia de este encuentro, Barla sostiene que “si empezamos atacando y haciendo las cosas bien, el equipo va a coger confianza y el otro equipo va a ver que vamos a por el partido y que va a ser complicado que consigan algo. No temo que la gente se ponga nerviosa o a gritar contra el equipo. Los primeros que saben lo que se están jugando son ellos. Si al final de partido tienen que pitar, que piten porque seguramente nos lo habremos merecido. Durante el partido la gente va a estar con el equipo porque saben que el equipo necesita ese calor de la afición”.

Todo el vestuario blanco es consciente de que este domingo no será sencillo sumar los tres puntos. El técnico del Real Jaén admite que todos saben perfectamente en qué situación se encuentran y el ambiente que probablemente habrá en las gradas de La Victoria. Aún así, Barla asegura que “da igual que vengan cuatro mil o cinco mil, porque ninguno va a rematar un córner o va a tirar un penalti. Lo más importante somos nosotros. Nuestra afición estoy convencido que va a estar apoyándonos, el futbolista va a sentir el aliento de la gente. Además estamos en nuestra casa y eso se va a notar. La situación es complicada y el escenario no es el idóneo pero a estas alturas de la competición todo el mundo se está jugando cosas. Hay que ser positivos y pensar que después del partido vamos a seguir con vida”.

El Extremadura llegará a La Victoria reforzado tras su triunfo frente al Marbella en la pasada jornada. Acerca de su adversario del próximo domingo, José Manuel Barla señalaba que el conjunto extremeño “es el segundo Extremadura, porque desde enero es un equipo diferente. Ha firmado gente importante para la categoría, ha invertido mucho dinero para intentar salir del pozo y aún así le está costando. Aún teniendo todos los medios a tu alcance, conseguir los objetivos es complicado. Es un equipo correos, que le gusta jugar al fútbol. Fuera de casa, es más fuerte y se siente incluso más cómodo que en casa. Hay que intentar ganarles, centrarnos en los nuestros, respetando al rival e intentando aprovechar sus debilidades y reforzar nuestras virtudes”.

Aunque la confianza en obtener un resultado positivo es máxima, el entrenador gaditano también reconoce que no lograr la victoria “es una realidad que tenemos que tener presente pero ahora mismo no sabemos lo que va a pasar. Agobiarse y preocuparse por problemas que no están, es empezar a crearlos. Vamos a pensar que tenemos una oportunidad para seguir vivos y que tenemos que ir a por ella. Si luego no lo conseguimos pero el equipo lo ha dado todo, lógicamente que los primeros en pedir disculpas a la afición, al club y a la ciudad, vamos a ser nosotros”.