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WhatsApp Image 2017-04-24 at 12.11.36JAÉN.- Antonio Liébanas es muy aficionado a la bicicleta y es, asiduo, a salir, sobre dos ruedas, para disfrutar de una de sus aficiones favoritas. Este profesor de Pegalajar y profesor  de secundaria de Educación Física del Instituto Jabalcuz de Jaén se encontró el pasado fin de semana una situación muy desagradable como cualquier aficionado a la bicicleta. En una de sus salidas, suele hacer dos o tres a la semana por los alrededores de la capital, estuvo «a punto de matarme» por el deficiente estado de las carreteras que hay en la provincia. No es la primera vez que le sucede algo parecido pero sí el incidente más grave. El sábado, 25 de abril, volvía a casa después de dos horas y media de ruta, y bajando por el carril que comunica Ifeja con el complejo El Batán, también conocido como Camino de las Cabezadas, tuvo la mala suerte de encontrarse con un grandioso agujero en el suelo en el centro del carril. «No me dio tiempo a reaccionar y metí la rueda delantera y volteando 360 grados la bicicleta y caí con mucha suerte, pues tengo 3 puntos en codo derecho, quemaduras por el rasponazo contra el asfalto en codo izquierdo, cadera derecha, rodilla izquierda y hombro derecho», señala a HoraJaén, Antonio. «Me podía haber matado, pero por suerte Dios me ayudó y solo tengo daños leves y la bicicleta rota».  Desea que esto no le volviese a pasar a nadie, pero señala que si no ponen manos a la obra y no lo arreglan cualquier día saldrá la noticia de que alguien se ha matado. «Una motocicleta a mayor velocidad de la que yo iba puede matarse si se mete en el bache.  A quien corresponda el arreglo de dicha carretera tienen que poner medidas ya urgentemente por el bien se todos.  Ojalá sea yo el último que ha caído allí, y que nadie sufra más daño por culpa de la incompetencia de nuestros queridisimos políticos.  Arráglenlo ya por favor», concluye Antonio Liébanas.