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JAÉN.- CSIF Jaén denuncia la situación extrema que sufre el Juzgado de lo Penal número 4 de Jaén por la falta de personal de forma estructural, pero además, a ese déficit de personal, dos funcionarios se encuentran de baja a día de hoy. Este órgano judicial asume la competencia exclusiva, pero no excluyente, de los asuntos de violencia de género de la provincia y desde su creación, el 30 de diciembre de 2009, estuvo condenado al colapso por el número de procedimientos que entran, la gran cantidad de ejecutorias pendientes y la nula dotación de personal en el Juzgado.  En este sentido, CSIF denuncia que la Junta de Andalucía tarda tres meses en nombrar personal interino en caso de ausencia del titular o enfermedad, lo que provoca retraso en la tramitación de los asuntos en los órganos judiciales; atentando también contra el artículo 24.2 de la Constitución a tener un proceso público sin dilaciones. Además, del perjuicio para las víctimas, causa un daño importante en la salud y el nivel de estrés de los trabajadores, que tienen que asumir el trabajo urgente del compañero ausente.

“Tras numerosos escritos y denuncias públicas, el año pasado se dotó a este juzgado de un juez y un funcionario de refuerzo. Situación que lejos de mejorar la ha agravado, ya que estos nombramientos no van acompañados de varios funcionarios para la materialización y tramitación de los asuntos que requieren ese Juez, por lo que ese trabajo se acumula en la mesas del personal del juzgado en forma de sentencias pendientes de ejecutar (las llamadas ejecutorias)”, manifiesta Roberto Vázquez, responsable de Justicia en CSIF Jaén.  En lo que va del presente año se han dictado ya 150 sentencias de las cuales 50 están pendientes de incoar, es decir, aún no se ha llevado a cabo ni siquiera las primeras actuaciones. Las ejecuciones en trámite alcanzan ya las 900, más de un 200 por ciento por encima del módulo establecido por el Consejo General del Poder Judicial y se empiezan a apilar por falta de espacio en el suelo.

Tras la visita del servicio de inspección del CGPJ a este juzgado en junio del 2016, se solicitó que se dote, al menos, de dos funcionarios de refuerzo y se volvió a poner de manifiesto la gran carga de trabajo que soporta; pese a que se reconoce el gran esfuerzo, dedicación plena y buena predisposición de la plantilla del órgano. Solo se nombró a un funcionario de refuerzo y a día de hoy, como se ha dicho anteriormente, hay dos funcionarios de baja. “Desde CSIF exigimos que se cubran las dos bajas y que se nombre al menos, a otro funcionario de refuerzo del Cuerpo de Gestión con el fin de agilizar los trámites. Del mismo modo, el Juzgado de lo Penal número 1, otro órgano con gran carga de trabajo, también cuenta con personal de baja, por lo que solicitamos un funcionario de Auxilio Judicial”, mantiene Vázquez.  En definitiva, la situación desfavorable que presenta el órgano no obedece a razones coyunturales, es algo estructural por falta de personal debido a la gran entrada de asuntos, con el fin de no poner el riesgo a las víctimas, pero también de mantener la profesionalidad de los trabajadores que quieren trabajar con absoluta responsabilidad siéndoles materialmente imposible.