Publicidad

JAÉN.- La población de lince ibérico en Andalucía asciende ya a 389 ejemplares, de acuerdo con los datos del censo de 2016 realizado por los técnicos del proyecto LIFE+Iberlince, que se ha completado al 90 por ciento, por lo que el número podría ser algo mayor. Los datos actuales suponen un incremento de 28 ejemplares con respecto al registro de 2015, cuando se censaron 361 ejemplares. Según los resultados se confirma la tendencia al alza que la especie viene registrando año a año, a pesar de la influencia negativa que la enfermedad hemorrágica (EHVb) ha tenido en la disminución de las poblaciones de conejo silvestre en toda la Península Ibérica. El incremento de ejemplares en Andalucía se ha producido gracias, en buena medida, al aporte de dos de las zonas donde está presente el lince ibérico, las de Guarrizas y Andújar-Cardeña, ambas en la provincia de Jaén. En la zona de Andújar-Cardeña se han contabilizado 197 ejemplares de lince ibérico –frente a los 176 de 2015–, unas cifras similares a las de 2011 y que avalan el plan de choque contra los efectos de la EHVb que se inició en 2013, gracias al cual se ha conseguido recuperar la caída de la población lincera a causa de la nueva cepa. En el valle de Guarrizas, donde se iniciaron en 2011 las liberaciones, hay censado hasta el momento 70 ejemplares. Allí por primera vez, y siguiendo las recomendaciones del IV Seminario de Lince Ibérico, se realizaron sueltas directas o ‘duras’; también por primera vez, se liberaron dos juveniles procedentes de la cría en cautividad a los que se sometió a un programa de preadaptación a la libertad.

En Doñana-Aljarafe, por su parte, la población de lince ibérico se ha estabilizado en torno a los 70/75 ejemplares, aunque la situación podría revertirse si mejoran las densidades de conejo. De hecho, y ante este problema, la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio puso en marcha en 2013 un plan de choque en Doñana-Aljarafe y Andújar-Cardeña con repoblaciones de conejo silvestre que han ayudado a frenar la caída del censo del lince, hasta el punto de que se mantiene la tendencia al alza. Frente a otro de los problemas, la baja variabilidad genética que afecta, sobre todo, a la población de Doñana-Aljarafe, el refuerzo genético con linces procedentes de Sierra Morena está dando buenos resultados, de manera que parecen estar disminuyendo las enfermedades como causa de muerte en esta zona. En total se alcanzan un total de 475 ejemplares para toda la Península Ibérica, una cifra que desde el proyecto se pretende afianzar en los años próximos. De esta forma, se ha ido consolidando en Sierra Morena en los últimos años una única población que no se limita a las áreas de Andújar y Cardeña (como sucedía en 2002), sino que se ha ido expandiendo hasta abarcar en la actualidad desde Villafranca (Córdoba) hasta Vilches (Jaén) y Almuradiel (Ciudad Real).

bannner-completo-ortopedia-lopez3