Publicidad

JAÉN.- José Bretón condenado a 40 años de cárcel por matar a sus hijos el 7 de octubre de 2011 en la finca de Las Quemadillas de Córdoba. Los pequeños, Ruth y José, fueron incinerados vivos por su padre. Bretón avisó a la policía de que los había perdido en el parque de los Niños de la capital cordobesa pero las cámaras del parque desmontaron su versión. Fue uno de los casos que ha conmocionado a la sociedad española tras este asesinato a sangre fría de sus propios vástagos con el único propósito de hacer daño a su ex mujer. Frío y calculador, Bretón permanecía ingresado, hasta ahora, en la cárcel de Villena en Alicante, donde permanecía desde 2013. Llegó aquí procedente de la prisión cordobesa de Alcolea. El traslado, según apunta Diario Jaén, se hará el próximo lunes «si no hay cambios de última hora». Su abogada. Bárbara Royo, solicitó el pasado mes de agosto, el traslado más cerca de su casa al considerar que este acercamiento era posible al no pertenece a banda armada ni organización criminal. De ahí que, al final, aunque no ha sido trasladado a su provincia sí podrá disfrutar de una cercanía mayor a su familia. De hecho, en la cárcel de Alicante recibía visitas los fines de semana e incluso disfrutaba de «vis a vis» y se «medio» relacionaba con el resto de presos.

 

banner_cargadores_hora_jaen