Publicidad

JAÉN.-  Decenas de personas se concentraban esta mañana frente al Juzgado de lo Penal número 1 en apoyo a Ángel González, el joven acusado de agredir a un policía nacional en las protestas contra la Lomee ocurridas en mayo de 2013 y al que le reclaman tres años y medio de prisión por los delitos de atentando contra la autoridad y dos de lesiones. El Ministerio Fiscal ha mantenido hasta el final y la ha elevado a definitiva su acusación sobre Ángel ya que asegura que ha quedado probado que, el acusado, de 22 años, sin ningún tipo de justificación inicia una actividad agresiva contra los agentes cuando éstos le reclaman que se identifique tras participar en una manifestación contra la Lomce. Añade el fiscal que las lesiones que presentaban los agentes así como sus testimonios durante el juicio revelan que fueron objeto de la actitud hostil y violenta del acusado. Por su parte, el joven ha declarado y repetido su inocencia durante las preguntas a las que ha sido sometidos y ha asegurado que en ningún momento tocó al agente y que, de hecho, recibió el un manotazo.

Lo más llamativo de las declaraciones tanto de los testigos como del perito es que la fiscal ha rechazado en su intervención final las declaraciones de dos de los testigos de la defensa que han señalado a los agentes como presuntos autores de la agresión a Ángel González y sobre los que se ha pedido que se les deduzca testimonio por si pudieran haber incurrido en falso testimonio durante su declaración.

«Yo no estaba haciendo nada. Había participado en una manifestación pacífica y de repente estaban pegándome y no sabía por qué», ha declarado Ángel González recordando los hechos ocurridos el 9 de mayo de 2013 cuando al término de una manifestación contra la Lomce, un agente pidió al acusado su identificación.  El joven ha señalado que fue un agente el que «de manera hostil» le pidió la documentación y se dirigió a él como «niñato de mierda». El acusado ha señalado que él no se negó a identificarse y que pidió a los compañeros que iban con él a que grabaran lo que estaba ocurriendo, al igual que reclamó al agente para que le diera el número de placa. «Me cogió por el cuello y me tiró al suelo», ha dicho Ángel, que ha manifestado haber sido víctima de «múltiples golpes» mientras estaba tumbado en el suelo. Ha señalado que fueron «muchos» los policías que le golpearon mientras él estaba inmovilizado y que incluso perdió el conocimiento. González ha señalado que se despertó cuando lo estaban introduciéndole en el coche patrulla y un agente le «estaba asfixiando con su porra».

Por su parte, el agente que le pidió el DNI ha declarado que se trataba de una identificación rutinaria ya que había habido un altercado previo a la manifestación en la Universidad de Jaén y se había facilitado una descripción de un individuo implicado que respondía las características del acusado. Este agente es precisamente el que resultó herido con un tobillo fracturado como consecuencia, según ha declarado, de una patada del acusado. Que Ángel se negó a entregarle la documentación y que éste tiró la cartera al suelo. En un momento, al agacharse, el acusado le dio un puñetazo en el pecho y comienza una agresión en la que cinco agentes intervinieron para reducir a Ángel González y varios de ellos han dicho que resultaron lesionados

Todos los agentes que han declarado en la vista han coincidido en señalar la actitud de Ángel como de «muy agresiva» hasta el punto de que tuvieron que intervenir cinco agentes para reducirlo. La Policía ha rechazado que Ángel perdiera el conocimiento y han sostenido que lo que hizo al final fue «una resistencia pasiva» para dificultar su traslado al coche patrulla.  El Ministerio Fiscal, en concepto de responsabilidad civil, reclama al acusado cuantías por un valor total de unos 20.010 euros para cubrir las indemnizaciones de los agentes que denuncian haber sufrido daños.

Para la acusación particular, en representación de la Policía Nacional, la declaración de los agentes ha sido «lineal» y han puesto de manifiesto «la actitud beligerante y de falta de respeto» que «desde el principio mantuvo el acusado» frente a la acción «totalmente limpia de la Policía». Por estos hechos, la acusación reclama cuatro años de prisión y 20.010 euros de indemnización.

Por su parte, la defensa ha reclamado la libre absolución o en su caso una condena de seis meses de prisión por el delito de atentado contra la autoridad y multa de 540 euros por el delito de lesiones, así como limitar las indemnizaciones a 6.726 euros. Coincidiendo con el juicio, la Asamblea Antirrepresión de Jaén ha celebrado una concentración a las puertas del Juzgado de lo Penal número 1 de Jaén secundada por un centenar de personas que han mostrado su solidaridad con este joven que en la actualidad estudia tercero de Filología Inglesa.  El juicio ha quedado visto para sentencia en el Juzgado de lo Penal número 1 de Jaén.

 

patrocinioOrttopediaLopez