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JAÉN.- La Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales ha organizado por séptimo año consecutivo unas jornadas de entrenamiento en técnicas de reanimación cardiopulmonar para miembros de la Academia de la Guardia Civil de Baeza. En esta formación masiva, impartida por la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias, han participado 380 guardias civiles, entre los que se encuentran 250 suboficiales de este cuerpo y 130 alumnos del centro. “Es la séptima edición de una iniciativa que comenzó en 2009 y que está dirigida a mejorar los conocimientos sanitarios de un cuerpo que actúa como primer interviniente en situaciones críticas. De ahí que sea muy importante saber aplicar los primeros auxilios a personas cuya vida está en riesgo mientras llegan los equipos de emergencias sanitarias”, ha destacado Jiménez.

La jornada, celebrada en horario de mañana en las dependencias de la Academia de Oficiales y Suboficiales de la Guardia Civil de Baeza, se ha centrado en entrenar a miembros de este colectivo en técnicas de reanimación cardiopulmonar y en el manejo de la vía aérea, para ayudar a las personas en situaciones críticas. Esta actividad está integrada dentro de la formación del propio colectivo. Un total de catorce docentes, pertenecientes a la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias, al Servicio Andaluz de Salud y a la Policía Nacional, han sido los encargados de acercar estas técnicas a los alumnos, que a lo largo de cuatro horas y divididos en tres grupos han podido poner en práctica las maniobras de reanimación cardiopulmonar y de desobstrucción de la vía aérea sobre maniquíes.

“Con los 380 guardias civiles formados en Baeza, la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias suma más de 3.400 agentes entrenados en técnicas para salvar vidas en la provincia de Jaén”, ha incidido Jiménez. Los cinco minutos posteriores a una parada cardiorrespiratoria son claves para el afectado y por ello es fundamental que la persona que tiene el contacto inicial actúe de forma inmediata poniendo en marcha la cadena de supervivencia, llamando al 061 en primer lugar para que acudan los equipos de emergencias sanitarias y aplicando entre tanto técnicas de reanimación básicas, como la ventilación boca a boca y el masaje cardiaco externo. La disponibilidad de un equipo de desfibrilación eléctrica precoz, que puede ser utilizado por personal ajeno a la profesión sanitaria con la realización de un curso básico de entrenamiento, añade el recurso más eficaz para restablecer el ritmo cardiaco viable y reducir al máximo el riesgo de muerte.

Estos episodios, que pueden sobrevenir en cualquier lugar con pequeños síntomas como el ahogo y la pérdida de conocimiento, están motivados generalmente por problemas de fibrilación ventricular y de taquicardia ventricular sin pulso, que impiden el bombeo de la sangre y la llegada de oxígeno a todo el cuerpo. El papel de los testigos presenciales en estas situaciones críticas es clave, y es fundamental que la persona que tiene el contacto inicial actúe de forma inmediata, alertando a los equipos de emergencias sanitarias y aplicando entre tanto técnicas de reanimación básicas, como la ventilación boca a boca y el masaje cardiaco externo.

Desde los centros coordinadores de urgencias y emergencias del 061, ante una situación de sospecha de parada cardiorrespiratoria, se anima y se explica a los alertantes o primeros intervinientes cómo realizar estas maniobras básicas mientras que llegan los equipos de emergencias al lugar del suceso, dado que está demostrado que intentar aplicar estas técnicas a pesar de no tener conocimientos previos en primeros auxilios, ayuda a muchos pacientes. Si en 2013 el 37% de las paradas que tuvieron reanimación previa corrió a cargo de testigos no sanitarios, en 2014 este porcentaje subió al 50,7%, según los datos de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias. Este incremento ha sido gracias al aumento de la ayuda telefónica a la reanimación que se realiza en estos casos desde el centro de coordinación.

Cada año, en España se producen en torno a 25.000 paradas cardiacas extrahospitalarias al año. Esta patología afecta a una población con una edad media en torno a los 60 años y, en muchos casos, es la primera manifestación de una enfermedad cardiaca silente hasta ese momento. La supervivencia de muchas de las víctimas depende de que se apliquen las técnicas básicas de reanimación cardiopulmonar en los primeros 3 ó 4 minutos, lo que puede aumentar las posibilidades de supervivencia en más del 50% de los afectados. Los equipos de emergencias del 061 en Andalucía han atendido en este último año a 1.172 pacientes en parada cardiorrespiratoria, el 70,8% de ellos varones. Aproximadamente, uno de cada cinco pacientes (22%) era menor de 50 años y en el 57,5% de los casos la parada sucedió en domicilio. El 32,3% de los pacientes asistidos en parada por 061 recupera el pulso y la circulación antes de llegar al hospital y cerca de uno de cada 3 pacientes (31,2%) que ingresó con pulso recibió el alta hospitalaria con buen estado neurológico.

El servicio provincial del 061 en Jaén, dirigido por Susana de Castro, cuenta con una plantilla media de 43 profesionales (18 médicos, 12 enfermeros y 12 Técnicos de Emergencias Sanitarias). Dispone de dos equipos de emergencias que dan cobertura, uno a la capital, su área metropolitana y parte de la zona sur, y otro que presta atención sanitaria a la zona norte de la provincia de Jaén. Además, el servicio tiene dos helicópteros situados en Baza (Granada) y Córdoba que dan cobertura a las emergencias por vía aérea a toda la provincia, un equipo de traslados de pacientes críticos interhospitalario y un vehículo de apoyo logístico para la intervención inmediata en situaciones de emergencias colectivas y catástrofes.

 

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