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CÓRDOBA.- El Real Jaén CF caía en su visita a Córdoba por dos tantos a uno, y despedía la temporada de manera amarga sin poder obtener rédito alguno en el último choque del curso. Los goles de Bijimine y Daniel Hernández supusieron una losa demasiado pesada para los de Berges. El gol de Brian sólo maquillaba un choque que no tuvo propietario claro en ningún momento, y que resultó encorsetado y tácticamente espeso hasta el final.

El partido arrancó bajo un intensísimo calor en las instalaciones del Fontanar, en la última jornada de liga del presente curso. Con formación ya clásica en los onces de Rafael Berges, el Real Jaén CF saltaba al verde con la clara misión de imponer ritmo de juego y velocidad combinativa, aprovechando su mejor disposición y salida en los compases iniciales. Pese a las sensaciones esbozadas en este tramo, sería el Córdoba CF B el que aprovecharía su primera ocasión de la tarde para hacer gol en jugada aislada. Falta al borde del área, y Dani Hernández que clavaba en la mismísima escuadra un disparo ajustado, imposible para De la Calzada. El choque caía del lado local a las primeras de cambio y, de nuevo, le tocaba remar a contracorriente al Real Jaén CF si quería optar al premio de los puntos.

El tanto espoleó a los de Berges, que comenzaron a adueñarse de la zona divisoria y primeros metros de campo rival con una apuesta arriesgada en lo posicional, adelantando líneas y buscando el robo rápido y la aproximación por banda. Tras varios intentos de ruptura por el lado derecho, Brian mediante, y tras sendos saques de esquina en los que el conjunto blanco rozó el tanto, llegaría el merecido empate para los visitantes. Buen centro de Santi Villa al corazón del área, y Brian, en gran remate, lograba batir a Jon en un buen ejercicio de ejecución a la escuadra derecha. El conjunto blanco veía así premiada su mayor ambición y claridad en las llegadas, corrigiendo con decisión un inicio titubeante y que no hacía honor a lo visto sobre el césped hasta el momento.

El paso de los minutos cristalizaba la mejoría de los del Santo Reino, cada vez más asentados en su juego de salida rápida y búsqueda del desequilibrio por banda. Con Villa y Brian como hombres más incisivos, el equilibrio en carriles interiores lo ofrecía Sergio Molina en conducciones y apoyos en las transiciones. Minutos de llegadas constantes, con buen papel de los laterales en los desdoblamientos para generar superioridad en medio campo. La primera mitad transcurría sin sobresaltos de área, con una lucha táctica por el control de los espacios, que dejaba a los locales alejados de la meta de Jon pese a su mejor desarrollo en el juego. La velocidad por ambos flancos ofrecía más ocasiones a los de Berges, aunque sin oportunidades ciertas para lograr la ventaja.

Los últimos minutos marcaron de manera evidente los papeles de ambos conjuntos, con un equipo local a merced de la iniciativa blanca, buscando aprovechar la espalda de la defensa en las aproximaciones del bloque rival. En un tramo final de contemporización y precauciones ante la pérdida de posición, sobre todo en fase defensiva, el Real Jaén CF insistió mediante desmarques de ruptura y diagonales profundas al espacio entre líneas, en sus últimos cartuchos antes del pitido que señalaba la conclusión de una primera parte encorsetada en lo táctico, y escasa en llegadas claras.

La segunda mitad arrancaba con nefastas noticias para los intereses del Real Jaén CF. Tras un arranque que hacía presagiar una continuidad en el guión visto hasta el momento, de nuevo los locales se iban a adelantar en una jugada aislada y de rápida ejecución. Con un Real Jaén CF que marcaba los ritmos de juego y portaba iniciativa hasta el momento, una jugada por banda derecha de los locales, con centro al corazón del área incluído, iba a concluir en remate de Bijimine, que aprovechaba el rechace de De la Calzada para poner por delante en el marcador a los de Luis Carrión.

Las dificultades se cebaban con el equipo jienense cuando, tras una acción individual en un saque de puerta, el meta Ángel de La Calzada se veía obligado a dejar el campo, siendo sustituido por Toni García, en el segundo cambio por lesión de los blancos tras el primero de Dani Torres en el arranque del choque. Nuevo contratiempo, y los visitantes que se encontraban ante la obligación de dar varios pasos adelante para buscar un empate que se ponía muy complicado dada la deriva que el choque iba adquiriendo. Pocos espacios en ataque y muchas complicaciones para defender los contragolpes de un rival que se iba asentando con claridad en territorio enemigo.

Ante la necesidad de nuevas herramientas cerca de zona de último pase, Rafael Berges daba entrada a Pablo Ortiz en lugar de Sergio Molina, y apuraba su último cambio con energías renovadas en la mediapunta. El bloque adelantaba metros con un efectivo más, y eso se dejaba notar en la calidad y cantidad de las aproximaciones. Era Santi Villa quien lograba conectar sendos remates en boca de gol, a los que Jon, en dos paradas de mucho mérito, respondía desviando a córner ante el estupor del delantero blanco que lamentaba la pérdida de la ocasión.

El tramo final de partido iba a ofrecer un equilibrio claro entre los dos conjuntos, tanto en peso sobre el juego, como en tentativas de gol. Por parte visitante, Brian iba a rozar el gol en una jugada calcada a la del tanto en la primera mitad, con una media volea a servicio de Villa, que pasaba lamiendo el poste izquierdo de Jon. Para los cordobeses, una aproximación del recién ingresado Juanfran que Toni, en un alarde de reflejos, lograba desviar a córner. Con ambos equipos sin la fórmula para abrir la defensa rival, en un conglomerado de piezas afanadas en el cierre de espacios en retaguardia, concluía un choque del que nada positivo pudo sacar el Real Jaén CF.

 

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