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JAÉN.- Nada más terminar el primer partido de playoffs de cuartos de final de fútbol sala comenzaron los primeros enfrentamientos en redes sociales. Una situación que se ha prolongado por varios días y que tuvo su momento álgido en un cruce de acusaciones entre el entrenador del conjunto jiennense, Dani Rodríguez y el capitán del conjunto mallorquín, Antonio Vadillo. Un partido bronco, con faltas y, de hecho, uno de los jugadores mallorquines vio una tarjeta roja en los primeros minutos. Una situación incómoda que se vivió, también en los palcos, donde la calma y el buen hacer debe reinar siempre por encima de los fanatismos. Un enfrentamiento que desde el conjunto jiennense intentaron aplacar aunque mostraron su malestar por el trato recibido. Los aficionados pronto se posicionaron y marcaron una línea roja, la que marca La Salobreja que se convertirá, este viernes, y sábado en una olla a presión. Mal lo va a pasar el conjunto mallorquín, siempre desde el respeto, ante el ambiente hostil que va a encontrar en Jaén. Paraíso Interior se juega mucho y no va a dejar de intentarlo en todo momento.

Ayer, el míster del conjunto jiennense y tras los comentarios vertidos por él en las redes sociales tras el primer partido de playoff entre el Palma Futsal-Jaén Paraíso Interior FS quiso emitir una nota de prensa donde rezaba: “En esta semana tan bonita de fútbol sala que empieza, premio a una temporada excepcional, quería en primer lugar pedir disculpas a todos los aficionados y simpatizantes del Jaén Paraíso Interior FS, no por defender de injurias a nuestro club pero sí de hacerlo por los cauces no adecuados entrando donde no debía de entrar. No volverá a ocurrir. Estoy seguro que el viernes la afición jiennense demostrará porque es la mejor de España, con un comportamiento ejemplar como viene haciéndolo toda la temporada y que ya demostró en Ciudad Real y con una vitalidad y entusiasmo que nos llevará en volandas e intentar superar esta eliminatoria tan igualada. Hala Jaén”. Lo dicho, La Salobreja se convertirá en el infierno para el Palma que encontrará una afición volcada con su equipo.