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JAÉN.- Técnicos de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía han confirmado el nacimiento del primer pollo de la pareja de quebrantahuesos formada por «Tono», un macho de 2006, y «Blimunda» una hembra de 2010, la primera que se produce en Andalucía con ejemplares liberados. La formación de esta pareja, la primera que se constituyó con aves liberadas en la región, se produjo a finales de 2013, según ha recordado la Junta en una nota. Desde entonces, el equipo técnico del Plan de Recuperación y Conservación de Aves Necrófagas de Andalucía ha realizado un seguimiento intensivo del territorio que ocupaban estas rapaces, confirmando que el comportamiento que exhibían, con cópulas incluidas, se correspondía con el de un emparejamiento ya consolidado.

El Programa de Reintroducción del Quebrantahuesos que desarrolla la Consejería pretende conseguir una población autónoma y estable de la especie en la región mediante la liberación de jóvenes ejemplares por el sistema de la cría campestre o «hacking». Con el empleo de esta técnica, originalmente utilizada en cetrería, se persigue lograr que el ejemplar asimile el área de la suelta como su lugar de nacimiento y, por tanto, regrese a ella para asentarse y reproducirse. Desde que se iniciaron las primeras liberaciones en el año 2006 son ya 31 los individuos de esta rapaz que se han soltado en los parques naturales de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas y Sierra de Castril. Para saber los movimientos que realizan los quebrantahuesos una vez que emprenden el vuelo, todos los ejemplares llevan consigo transmisores GPS satélites, que han permitido confirmar la muerte de nueve, en siete han dejado de funcionar los transmisores y 15 continúan vivos y emitiendo señales.

Todos los quebrantahuesos liberados en el marco del citado plan de reintroducción proceden de la reproducción en cautividad del Programa Europeo de Especies Amenazadas (EEP) del que forma parte el Centro de Cría de Guadalentín. Esta instalación, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente y gestionada por la Fundación Gypaetus, se creó en 1996 con el fin de establecer una población viable y autónoma a largo plazo de la especie. La metodología de trabajo que se emplea en este centro se basa en técnicas de cría natural, es decir, en las que la fecundación, la incubación y el desarrollo de los pollos corra a cargo de los padres y con la mínima intervención humana posible. Para ello, estas instalaciones están dotadas de un moderno sistema de videovigilancia en cada una de sus jaulas. Como infraestructura adscrita al EEP, parte de los pollos criados en cautividad este año son destinados a los proyectos de reintroducción que se lleven a cabo en Andalucía o en otros lugares de Europa.