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JAÉN.- Andaba el Despojado a las doce de la noche con media hora de retraso sobre su horario previsto. Y cientos de jiennenses esperando la llegada a su templo en otro día espectacular en Jaén, donde el tiempo ha vuelto a acompañar a todos los que se han acercado durante la tarde para ver las imágenes jiennenses. Detrás, casi cuarenta minutos después, María Santísima de la Amargura acompaña al cristo en un viaje que las ha llevado desde El Salvador, recorriendo el casco antiguo de la ciudad. A las cinco y media habían salido bajo un sol de justicia. Pocos minutos antes, había comenzado su recorrido la procesión de los Estudiantes.  De la iglesia de La Merced, esta Cofradía del Santísimo Cristo de las Misericordias y Nuestra Señora de las Lágrimas tiene  una de las salidas más emocionantes de cuantas procesionan en Semana Santa y muy vistosa. La Tuna cantando y la Virgen meciéndose. Una procesión que ha llenado como cada año de emoción el centro de la capital y que, una vez, que ha llegado a su barrio se han deleitado haciendo disfrutar a todos los vecinos que se han congregado allí.  El paso del Despojado por San Ildefonso ha sido increíble. Una imaginería con su mirada perdida que causa sensación cuando los costaleros lo llevan por las calles de Jaén.