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JAÉN.- Parecía como si la lluvia presagiase que es mejor no dormir a la intemperie. Esta misma mañana, apenas quedaba una lona azul, algunos cartones y pancartas de ánimo y de reclamo. Han pasado diez días desde que Cristian y Mari Carmen, recién desahuciados se instalaban en la puerta de la delegación territorial de Vivienda, de la Junta de Andalucía, para reclamar una vivienda que pudiese darles cobijo a ellos y a sus dos hijos. Diez días donde han estado acompañados por miembros de la plataforma StopDesahucios y voluntarios, que se han turnado para dormir en tiendas de campaña junto a ellos. Diez días donde la gente se ha volcado con la solidaridad y han tenido para comer, desayunar y cenar, sobre todo, los locales cercanos a este edificio administrativo. Y ayer apareció la solución. Parcial pero suficiente para poder levantar el campamento. Caritas se hará cargo del alquiler, no sólo de esta familia sino de otras dos que, este mismo mes, iban a ser desahuciadas también.

No es la solución ideal pues se buscaba que fuesen las administraciones las que se implicaran en la solución del problema pero se han «lavado las manos», como señalan desde la plataforma. Poca o nula ha sido, en este caso, la ayuda de Gobierno, Junta y Ayuntamiento. «Está bien porque ya tienen donde vivir pero es una solución a medias», subrayan. Durante unos meses Cáritas pagará lo que cueste el alquiler entero o parte e incluirá a estas familias en el programa de empleo para darles con qué poder, también, alimentar a sus hijos. Esta tarde se celebra una concentración para pedir y reclamar una «vivienda digna» para todos aquellos que quedan en la calle por no poder pagar un lugar donde dormir. Ha sido una batalla ganada a medias. Cristian y Mari Carmen ya tienen donde dormir hoy. También Ossuf y su familia. El agradecimiento a Cáritas que ha permitido este milagro. Y aunque se haya levantado el campamento Esperanza quedará en el corazón de todos los que luchan día a día para que nadie más vuelva a dormir en la calle.