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JAÉN.- La Dirección General de Tráfico ha puesto hoy en marcha una nueva edición del Plan Integral de Vigilancia en carreteras secundarias, con el objetivo de reducir la siniestralidad en este tipo de vías y de detectar la actuación de conductores multi-infractores. Los datos muestran que el 80% de los accidentes mortales se producen en carreteras convencionales.  El subdelegado del Gobierno, Juan Lillo ha informado que, a nivel nacional, durante los meses de enero y febrero, 147 personas de las 166 fallecidas en accidente de tráfico, lo fueron cuando circulaban por carreteras secundarias. No obstante, de los dos accidentes mortales ocurridos en la provincia en lo que llevamos de año, “uno ocurrió en una vía secundaria en el mes de febrero (carretera Mancha Real-Torres), y otro en autovía (A-4), este mismo mes de marzo”.

En una campaña similar que se llevó a cabo en octubre del pasado año, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil controlaron a 9.012 vehículos en carreteras de la red secundaria de la provincia y formularon 834 denuncias, la mayoría de ellas por exceso de velocidad.

Lillo ha señalado que los accidentes en carreteras secundarias “suelen ser los más comunes y los que resultan ser los más graves”. En este sentido, el subdelegado ha explicado que “suelen producirse por salidas de vía, colisiones frontales y alcances”  ya ha recalcado que durante el plan que comienza hoy, se vigilará “especialmente la velocidad”, con la ayuda de radares móviles que recorrerán de forma intensiva estas carreteras, además del alcohol y drogas por ser los comportamientos de mayor riesgo tanto por separado como combinados.

Según el subdelegado, esta campaña pretende “ser disuasoria”  para intentar que los conductores “respeten la señalización y adecuen su comportamiento en el volante”. Así ha explicado Lillo que cuando un conductor sea detectado cometiendo una infracción de exceso de velocidad, “será parado e identificado”. Los agentes de la Agrupación de Tráfico” también le realizarán, si lo consideran necesario, las pruebas de detección de alcohol y drogas, así como una revisión de la documentación, para comprobar que tanto el permiso para conducir, ITV  y seguro del vehículo se encuentran en regla, además de comprobar que el estado general de mantenimiento del vehículo es el correcto para la circulación”.

En este Plan  Integral de Vigilancia participarán en todo el territorio nacional  las 1.800 patrullas de agentes previstas para actuación diaria y también los 12 helicópteros de que dispone la Dirección General de Tráfico, en misiones de vigilancia y denuncia de los más frecuentes factores de riesgo en carreteras secundarias: adelantamientos antirreglamentarios, conductas temerarias, distracciones y excesos de velocidad. Seis de las aeronaves de la Unidad de Helicópteros de la DGT equipan ya el sistema de radar Pegasus para la detección desde el aire de infracciones a los límites de velocidad. 

La no observancia de las normas en un viaje concreto puede resultar de gran gravedad, ya que el conductor detectado con un exceso de velocidad puede ser sancionado con multa desde 100 a 600 € y la pérdida de entre 2 y 6 puntos. Si además es sorprendido habiendo ingerido alcohol por encima de lo permitido también será sancionado con 500 €  y 4 puntos. 1.000 si es reincidente o dobla la tasa permitida y detracción de 6 puntos. La infracción por conducir habiendo consumido drogas es de 1.000 € y 6 puntos. Estas conductas también pueden, según el grado, convertirse en delitos contra la seguridad vial, contemplados en el Código Penal con penas de prisión y privación del permiso para conducir.