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JAÉN.- Lo vivido esta mañana en el pleno del ayuntamiento es difícilmente explicable. Pocas veces se habrá visto un salón tan lleno. A primera hora por el personal de Somucisa y OndaJaén jaleando las intervenciones del Partido Popular y equipo de gobierno, mientras se aprobaba el convenio de subrogación de los trabajadores por parte del ayuntamiento. Y una vez se marcharon estos, llegaron los miembros de la plataforma Antidesahucios. A partir de ese momento, una vez más, el circo apareció de nuevo. Los gritos fueron continuos. Difícil se hizo la sesión ante el elevado tono de voz, los insultos, las descalificaciones y todo, en vez de apaciguar, echando leña al  fuego por parte de algunos concejales. Incluso amenazas.

Una situación esperpéntica para el lugar donde se celebraba este pleno, en el salón principal. Claro que es un reflejo de lo que se vive en cada sesión entre los concejales del consistorio. El primer edil  llamando miserables a la bancada socialista, y matizando. «No sólo políticamente sino personalmente», subrayaba. Palabras y frases que no ayudan a hacer política ni apaciguar los ánimos. Al concejal de Izquierda Unida que lo tildan casi de inútil e ignorante por no conocer, supuestamente, las leyes. Un esperpento la política municipal jiennense que retrata cómo está y cómo va la ciudad. Un pleno en el que se debate de todo menos los puntos del día de manera razonable. Siempre con la cizaña y poco con la transigencia. Un corralito donde los gallos hacen su aparición para picotear en vez de legislar. Y así va la ciudad.