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JAÉN.- El consejero de Educación, Cultura y Deporte, Luciano Alonso, ha visitado el nuevo centro de recepción de visitantes del yacimiento arqueológico de Puente Tablas en Jaén, uno de los más importantes enclaves de la cultura ibérica en Andalucía. La próxima apertura al público de esta infraestructura contribuirá a rentabilizar el enorme potencial arqueológico de la provincia de Jaén.  Luciano Alonso, que ha estado acompañado de la delegada del Gobierno, Purificación Gálvez, y el presidente de la Diputación de Jaén, Francisco Reyes, ha destacado que la puesta en marcha de este centro de visitantes, unido a la finalización de las obras del Museo de Arte Íbero prevista para este año 2015, supondrá una gran proyección cultural no sólo para Jaén sino para toda la comunidad autónoma andaluza.

El yacimiento de la Plaza de Armas de Puente Tablas, situado a unos 7 kilómetros de Jaén, está declarado desde 2007 Bien de Interés General, con la categoría de Zona Arqueológica, y forma parte de la Red de Espacios Culturales de Andalucía. Alonso ha subrayado que el gran valor de este enclave reside tanto en el amplio conocimiento del lugar, debido las excavaciones y los trabajos de investigación realizados desde los años ochenta de forma sistemática, como en el hecho de no haber sido ocupado en fases históricas posteriores. Esto ha permitido una magnífica conservación de los niveles o restos ibéricos, en contraste con otras ciudades de mayor rango pero con una superposición de la cultura romana que rompe la secuencia de esta época.

El yacimiento se configura topográficamente como un cerro ameseteado, cuya forma viene determinada por una potente fortificación ibérica de trazado irregular. En su interior, con una extensión de tres hectáreas, se conforma un trazo urbanístico definido por calles, casas de planta poligonal y áreas públicas, éstas principalmente en la zona occidental de la meseta, donde se construyeron importantes edificios edilicios. La muralla presenta ocho bastiones de planta rectangular adosados y, en algunos puntos, conserva cinco metros de altura. La cronología de este “oppidum” o poblado fortificado se extiende desde el Bronce Final hasta época romana republicana.

El consejero ha mostrado su satisfacción por el trabajo realizado en colaboración con la Diputación Provincial de Jaén, fruto de un convenio suscrito en 2010 en el marco del programa “Viaje al tiempo de los íberos”. Además de la construcción y equipamiento del centro de recepción de visitantes, el acuerdo incluía distintas intervenciones arqueológicas como la excavación y consolidación de las estructuras anexas al palacio ibérico, actuaciones en edificios de la puerta Sur o instalación de paneles informativos en el yacimiento. Estos trabajos de excavación y restauración han puesto al descubierto un área palaciega formada por tres edificios construidos en el siglo V a.C., y que a lo largo de las dos siguientes centurias adquirieron la estructura que se reconoce hoy en día. El edificio se configura como un palacio ibero de unos 400 metros cuadrados y cuya tipología responde a los edificios del Mediterráneo antiguo, de dos plantas, con patio porticado, áreas de residencia, un espacio que podría ser un pequeño santuario, lagar, un lavatorio ritual, etcétera.

Por otro lado, en la puerta Sur y zona de acceso al poblado se han documentado tres elementos de especial relevancia: un santuario, una plaza que se abre desde esta entrada hacia la ciudad y un espacio de ritual de ofrenda, frente a una piedra en la que están levemente esculpidos los rasgos de una dama, lo que se ha interpretado como la representación de la deidad femenina. Asimismo, los trabajos realizados en la zona del centro de recepción no han mostrado huellas de ocupación en este lugar concreto, por lo que su construcción no supuso ningún problema.