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JAÉN.- Óscar Quesada ha comparecido en el día de hoy ante los medios de comunicación, trasladando con claridad un mensaje directo desde el interior del vestuario: el equipo va a darlo todo por reconducir la situación. Valorando la mejoría que el conjunto experimentó en el choque de ayer, el capitán tiene claro que el proceso debe estar acompañado por unos resultados que refuercen el crecimiento de un grupo que quiere volver cuanto antes a los puestos de honor de la tabla. Agradece a la afición su apoyo, y promete trabajo y dedicación para sacar la situación adelante: “No estamos en una buena dinámica, no estamos cosechando los resultados que nos gustarían. Sólo podemos trabajar al máximo para revertir la situación, estamos intentando solucionar los fallos. No vamos a bajar los brazos. Estamos teniendo un hándicap, ya que encajamos goles en los primeros minutos. Eso pesa, necesitamos más tranquilidad, nos cuesta remar a contracorriente. Tuvimos opciones hasta última hora, pero en el último cuarto de campo no estuvimos bien. En estos dos partidos no hemos generado demasiadas ocasiones arriba, tenemos mucho margen de mejora. Es cierto que competimos ante el mejor equipo de grupo, en un partido con pocas ocasiones de gol, y aunque en varias fases logramos meterles en su campo, jugamos ante un equipo que defiende con eficacia y que se cerró bien. Estamos teniendo en muchas fases el balón, y ahora nos falta encontrar salida en los últimos metros.

Más claro no ha podido ser en rueda de prensa: “Estamos jodidos por no ganar, y con muchas ganas de que llegue el domingo para jugar aquí. Estamos con toda la ilusión y todas las ganas del mundo, somos los únicos que podemos revertir la solución. Lo estamos viendo, hay que dar un vuelco. Queda mucho, pero hay que ser realista, estamos octavos ahora mismo. A nivel de puntos estamos cerca, pero no podemos dejar de sumar porque la competición va avanzando. Nosotros estamos convencidos de que vamos a entrar, de que vamos a estar con los mejores”.

Tras una larga espera, Álex Cruz volvía ayer a vestirse de corto en competición oficial. El defensa entraba en el choque en sustitución de Nando y exhibía un gran nivel en el estadio Ramón de Carranza, en una difícil tesitura. El gaditano se muestra optimista en cuanto al crecimiento del equipo, aunque reconoce que deben mejorarse los niveles en todos los aspectos. Aboga por casta y trabajo como señas de identidad de un bloque más unido que nunca: “Queda un sabor agridulce por la derrota. Perdimos el partido y estamos jodidos, pero personalmente, acabé contento por las sensaciones vividas en mi vuelta. No me dio tiempo a pensar nada, fue muy rápido todo. Salí al campo, y nada más entrar sentí que estaba metido en el partido y en el equipo, gracias a lo que tenemos en este vestuario. Me ayudó mucho. Me calcé las botas y a jugar. Todo el trabajo hecho estos meses quedó reflejado ayer, físicamente me encontré genial desde el inicio. No me lo esperaba, no me costó nada, y estoy en perfectas condiciones para competir”.