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JAÉN.- El carnaval es lo que tiene. Que en cualquier momento puede pasar cualquier cosa aún sin esperarlo. Y si a uno le apasiona esta fiesta y, además, está en Cádiz, ni qué decir. Y más aún si por medio se mete Manolín Gálvez, carnavalero de los pies a la cabeza, chirigotero, con muchos años a sus espaldas actuando en el teatro Falla con su chirigota y, además, gaditano de pura cepa. Pues todos los astros se unieron para que Francisco Javier Gutiérrez e Inmaculada Moreno hayan cumplido casi un sueño de prometerse en el templo gaditano de los carnavales. Por allí los coló Manolín, porque hora antes,  en un bar, le comentaron estos dos jiennenses que pasan unos días de vacaciones en Cádiz, su intención de formalizar su reunión.  Y allí él, soltura como buen gaditano, se los llevo a la tercera sesión de los cuartos de Final del Concurso de Agrupaciones del Gran Teatro Falla del Carnaval de Cádiz. Durante unos minutos, el protagonismo de la función se trasladó del escenario a los camerinos con un padrino  de excepción. Allí mismo, cuentan los presentes que Francisco Javier se sacó su anillo, hincó, como buen pretendiente, la rodilla a tierra,  para conseguir un sí cantado de su novia, a la que incluso le temblaban las piernas. Sin duda, una de las grandes anécdotas que dejará este certamen y un recuerdo imborrable para estos jaeneros de 29 y 30 años que ya saben que de por vida llevarán Cádiz y sus carnavales en el corazón.