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JAÉN.- Accidente espectacular, la pasada madrugada, a la 01.15 horas, en la carretera N-323 A, Bailén-Motril, a la altura del km. 38,100, frente al centro comercial La Loma. El suceso se produjo por la pérdida de control del vehículo, un Renault Laguna, conducido por un joven de unos 28 años. Pero lo más llamativo fue que el escenario del accidente abarcó más de 150 metros. Es decir, el coche estuvo dando «bandazos» desde que colisionó, con uno de los quitamiedos laterales, invadiendo posteriormente la calzada contraria, hasta que volcó quedando las ruedas boca arriba, en situación ya de reposo. Actuaron tanto policía local y el 061, aunque el conductor únicamente tuvo heridas superficiales en el rostro. Eso sí, los daños materiales fueron cuantiosos, con perdida de eje y rueda, de puertas y capó, con rotura de cristales y del techo.

Como la policía local vio que presentaba  sintomatología que hacía presumir que había consumido bebidas alcohólicas se le intentó realizar la prueba del alcohol, algo a lo que el joven se negó. Por este motivo, se imputó un delito por negativa de realización de las pruebas de detección de bebidas alcohólicas (desobediencia a la autoridad) y otro delito contra la seguridad vial (por, presuntamente, conducir bajo los supuestos efectos del alcohol. La investigación que está realizando la sección de atestados de la policía local de Jaén apunta en una primera valoración al exceso de velocidad como un factor clave para el accidente. Y aunque hoy las condiciones no son buena, anoche no había ningún tipo condicionante ni factor adverso.