Publicidad

JAÉN.- Esta mañana, el pleno del ayuntamiento, parecía de todo menos una sesión de control y más el escenario de un circo, donde unos y otros, y los que allí se han dado cita como público, han protagonizado un espectáculo lamentable. Pancartas a un lado de la bancada con un collage de imágenes de Susana Díaz, con la boca tapada, los ojos y los oídos, para representar que la Junta de Andalucía no le hace caso a Jaén. Enfrente, los socialistas, con sus folios escritos contra el alcalde que aseguran quieren dejarlos sin voz, sin derecho y sin democracia. Y entre el púbico más pancartas. En definitiva, un lugar de todo menos serio, para debatir asuntos, tan importantes, como el tranvía, que llevaba el equipo de Gobierno al pleno para debatir (no se ha hecho bastante en las últimas semanas), y, también, como punto del día la aprobación de los presupuestos de 2015.

Y por medio alusiones incluso y enfrentamientos entre Pablo Foche, concejal de Izquierda Unida, y el alcalde, José Enrique Fernández de Moya, a cerca de Grecia, su actual situación y si hay mujeres o no en el gobierno de Syriza. Surrealista. Preocuparse más por lo que ocurre a miles de kilómetros que en Jaén. El primer enfrentamiento por el tranvía del que si tú, yo tú, él tú, la Junta, FGC, el ayuntamiento, los informes sobre el plan de emergencia que no tenía el tranvía cuando se puso en marcha, y  sólo ha faltado mencionar a George Stephenson, considerado el padre del ferrocarril. Reproches mutuos, papeles por aquí, por allá y posiciones que llevan defiendo, cual trinchera, en las últimas semanas y donde, hoy, la concejala socialista Lola Herrera, no dejaba de interrumpir recriminando al alcalde que entregara el informe completo de FGC. Lo de siempre. Y todo para nada.

Después más luchas por solares donados, modificación de ordenanzas y el IBI. Que si a partir de junio se va a pagar más, que si antes era más que ahora, y que si por las elecciones se comenzará a pagar en junio. Enfrentamiento y luchas sin diálogo solo con posturas partidistas del «y tú más». Y luego llega el presupuesto. Aprobado, evidentemente, por la mayoría que posee el Partido Popular en el consistorio jiennense, donde ha habido abruptos enfrentamientos. Charlas y exposiciones eternas, en este caso del concejal responsable de Hacienda, detallando hasta la extenuación los datos municipales suyos y de anteriores legislaturas. Un pleno que terminaba pasadas las dos de la tarde, con el resultado que ya se sabía cuando empezó, pero con enfrentamientos y  debates agrios  que, posiblemente,  la ciudadanía no quiere ver y sí notar como avanza la ciudad de la mano de todos.