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JAÉN.- Día sí y día también el enfrentamiento, por el tranvía, empieza a tener cierta sensación de pesadez. Hoy, como no, de nuevo, alcalde y PSOE-Junta de Andalucía enzarzados por la viabilidad de este transporte público. Hoy, como no, de nuevo, el alcalde dice que le cuesta entre cinco y seis millones de euros ponerlo en marcha. Hoy, como no, de nuevo, el PSOE asegura que el ayuntamiento mintió sobre el informe del tranvía de Ferrocarils de la Generalitat. Hoy, como no, de nuevo, la Junta, a través, de su delegado territorial de Infraestructuras que le dice al consistorio que se muevan o no, los vagones hay que pagarlos. Como si del día de la marmota se tratara, el enfrentamiento entre en un bucle diario sobre el manido tranvía. Hoy el equipo de Gobierno lo escenificaba en una notaria de la ciudad. Allí, el alcalde, José Enrique Fernández de Moya, presentaba todas y cada una de las facturas que le ha enviado la administración regional para que abone el coste del tranvía y su mantenimiento aunque estén parados. Con sus intereses de demora correspondientes. Y de paso ha pedido la dimisión de la consejera de Fomento y del candidato a la alcaldía por el PSOE, Manuel Fernández Palomino, por filtrar informes sesgados y tendenciosos.

Por su parte, el PSOE cree que el alcalde debería dejarse de “números circenses” y sacar de una vez por todas  “los datos del estudio de viabilidad del tranvía elaborados por Ferrocarriles de Cataluña (FGC) en 2013, que demuestran que es viable y que se ha ocultado durante dos años”. El secretario general del partido socialista en Jaén y candidato a la alcaldía, Manuel Fernández, ha recordado que Fernández de Moya “se encuentra en una encrucijada. Es la acusación más grave que afronta un alcalde, la de haber mentido a la ciudadanía y haber ocultado ese informe del que solo exhibe dos folios que nadie se cree que costasen 150.000 euros y que en ellos se diga para colmo que es viable. Es un grave problema que no puede resolver más que de esa forma, enseñándolo”, dice Fernández. Que añade que Fernández de Moya “ha intentado convertir este asunto en un circo, sacando papeles que no son los que usó de FGC en 2013 para certificar que el tranvía era inviable, porque ahora se sabe que dicen todo lo contrario, yéndose a un notario para escenificar su desesperación o pedir la dimisión hasta de «potato»».

Y, luego, la Junta de Andalucía señala que sino pasara las facturas al ayuntamiento sobre lo vagones del tranvía cometería una grave irresponsabilidad y que estén, en marcha, o parados hay que pagarlos «sí o sí». Hoy como no, de nuevo, más leña al fuego que tendrá un nuevo capítulo, el enésimo, posiblemente mañana, venga a cuento o no.