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JAÉN.- El PSOE ha constatado que el alcalde de Jaén, José Enrique Fernández de Moya, ha desoído las recomendaciones de la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, que el pasado otoño abrió una queja de oficio al conocer de la existencia de casi una treintena de puntos de vertido incontrolados en la ciudad. Los socialistas han ratificado que aquellas escombreras que durante más de un año se fueron localizando en distintos puntos de la ciudad siguen a día de hoy en el mismo lugar y no se han retirado.

La portavoz socialista en el Ayuntamiento de Jaén, María del Mar Shaw, señala que el Defensor del Pueblo Andaluz cerró el pasado 10 de diciembre la queja abierta de oficio al conocer por los medios de comunicación de la situación de estos vertidos tras comprometerse el PP en el Ayuntamiento a su rápida limpieza. Shaw lamenta que el alcalde “haya faltado a la palabra dada al Defensor del Pueblo” y “se haya permitido el lujo de mantener estas escombreras en puntos que fueron objeto de esta controversia como el Polígono Nuevo Jaén”.

Los socialistas han comprobado que la veintena de vertederos espontáneos de este punto de la capital formados con restos de  construcción y basura que allá por el mes de julio fueron detectados por el PSOE y denunciados públicamente “no solo no se han retirado sino que además han crecido”. “Fernández de Moya dijo a la Oficina del Defensor que iba a instar a la concesionaria del servicio de limpieza, FCC, a la que el PP paga un sobrecoste de 720.000 euros al mes por trabajar sin contrato, a que se retiraran estos vertederos incontrolados. También se comprometió a aumentar la vigilancia para evitar y perseguir estas prácticas poco cívicas. El hecho de que todo siga como estaba y que además muchas escombreras hayan crecido en tamaño refleja que al alcalde desobedece gravemente a la institución y sigue haciendo una grave dejación de sus funciones”, indica Shaw.

La portavoz lamenta que “ni con voluntad ni por las bravas, a instancias de una autoridad de ámbito regional” Fernández de Moya sea capaz de mantener la ciudad haciendo con ello un grave daño no solo al medio ambiente sino también a la imagen de las empresas que están instaladas en esta zona de expansión industrial de la capital.