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JAÉN.- Hace dos meses era expulsado de un pleno por un enfrentamiento con uno de los tenientes de alcalde de Jaén. Así era Antonio Liébanas. Presidente de la Asociación de Vecinos de Passo, posiblemente la más beligerante y guerrillera de toda la ciudad. Y así era su presidente, luchador como ninguno aunque le costase el enfrentamiento con el poder establecido. Ayer, de repente, fallecía este jiennense cuyo único objetivo era pelear por los suyos y el beneficio de su barriada a la que defendía con uñas. Esta tarde, a las 17.30 horas se celebrará en la iglesia de San Juan Bosco, en el polígono de El Valle, la misa por este singular personaje muy querido en la ciudad. Descanse en Paz.