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JAÉN.- La autovía del Olivar desde la capital a Martos es cuando menos peligrosa. Así lo dicen los datos de la Dirección General de Tráfico. SEIS  muertos en dos años. Un trazado sinuoso, con continuas subidas y bajadas y curvas de derecha a izquierda entrelazadas, como si de un circuito de carreras se tratara. A lo que se une  que las curvas son en algunos puntos bastante cerradas, o más, al menos, de lo que se espera para una autovía. Es decir, muy peligrosa y con numerosos baches en su asfalto, lo que dificulta la conducción. Si, además, es en días lluviosos como hoy es un milagro que no haya más accidentes mortales. «Yo paso todos los días por aquí», comenta Isabel Martínez que va desde Torredonjimeno hasta Jaén a trabajar. «Y me arrepiento haberme venido aquí a trabajar porque la carretera es malísima», continúa.

Es una opinión de una jiennense. Como ella, en la madrugada del lunes, las redes se incendiaban con la indignación por este trazada. Y no van desencaminados. El informe del año pasado de la DGT, este año, evidentemente, no ha terminado aún, señala que esta carretera es altamente peligrosa. Y lo que es peor, tiene un punto negro, en el kilómetro 76,1 con sentido Jaén. En trescientos metros se produjeron durante el año pasado 3 accidentes que se saldaron con cuatro heridos y cuatro fallecidos. Un punto negro a apenas tres kilómetros del accidente de ayer, aunque en este caso dirección Jaén. Lo que da idea de que es peligrosa en ambos sentidos y mucho.

Esta carretera es de titularidad autonómica y pretende ser un vía que cruce transversalmente la comunidad. Lo que no han debido tener en cuenta es el trazado ya que se ha aprovechado el antiguo trazado aunque esto conlleva siempre que no se elija la opción mejor sino la más económica.

En cuanto al accidente de ayer, esta mañana, sobre las 11 horas llegaba al Tanatorio de Torredonjimeno, desde el Instituto Anatómico-Forense de Jaén, el cuerpo de Juan, uno de los dos fallecidos de anoche. Minutos más tarde llegaba el otro cuerpo. Fueron los más afectados. Piloto y copiloto, uno de los cuáles fue despedido del vehículo y fue atropellado por varios coches que venían detrás. De los tres heridos, dos de ellos fueron operados de madrugada y su pronóstico es grave. El tercero fue atendido de contusiones. Los cinco jóvenes de entre 19 y 22 años volvían a su casa. Hoy las familias lloraban desconsoladas en el tanatorio. Una noche y una carretera que ha truncado el futuro para los dos jóvenes y sus familias.