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JAÉN.- Les ha dado igual grandes que pequeños. Turismos, furgonetas o 4×4. Han reventado todos los vehículos que han visto a su paso. Treinta con lunas rotas e interiores revueltos. Todo con un extintor que robaron de uno de los coches y que vaciaron después en dos de estos coches. Y todo para robar poco, que, además, dejaron tirado en una zona cercana. Tres maletines conteniendo diversas herramientas,  accesorios de automóviles, una motosierra, un tenaza, una pistola de aire comprimido, un aparato auto-radio, cuatro carátulas extraíbles de radio, diverso material informático de automóvil, una agenda electrónica, herramientas y otros útiles varios, una bolsa deportiva con bastones de golf, documentación, CD´s, dos teléfonos móviles, gafas y otros complementos de uso personal.

Aunque, también, le intentaron hacer un puente a varios de ellos sin conseguirlo. Ha sido en el aparcamiento que se encuentra detrás de la gasolinera Cepsa de La Salobreja. Con nocturnidad y alevosía. «Esta mañana, sobre las seis de la mañana nos ha llamado un vecino que nos habían destrozado el coche». comenta, a HoraJaén, María del Carmen Fernández, una de las vecinas de la zona. «Nunca ha pasado nada y ahora nos han roto la luna», prosigue. A su lado está Carlos García Baena, que iba a trabajar a Martos, con su Peugeot 405 con las lunas, también, destrozadas. «Venía a coger el coche y he visto un montón de ellos rotos. Cuando he llegado al mío, evidentemente, también. Las dos ventanillas. Lo llevo dejando aquí y nunca había pasado nada. Me he quedado a cuadros».

La Policía Local confirma ya que hay dos detenidos. Un menor de edad de 17 años, D.F.M., con domicilio en Jaén, y el otro, KH.V.R. de 19 años, hondureño y residente en Zaragoza, con antecedentes policiales por robo. Cuando una unidad de la Policía Local actuaba en el lugar de los hechos sorprendieron a los dos jóvenes rompiendo los cristales de las ventanillas de un vehículo estacionado, los cuales tras percibir la presencia policial emprendieron una veloz y prolongada huída a pie en dirección al Recinto Ferial “Alcalde Alfonso Sánchez Herrera”. Perseguidos por los agentes de Policía Local y apoyados por otras dos patrullas, finalmente fueron alcanzados y detenidos. La Policía Local comprobó en el escenario de los hechos que igualmente habían sido dañados esta treintena de automóviles estacionados.

La Policía Científica de la Policía Nacional, que apoya en la investigación, ha tomado las huellas dactilares de los coches para cotejarlas con los detenidos. Una comprobación que hacía sobre el mismo terreno uno de los agentes. Una de las afectadas no paraba de darle vueltas a su Honda. Como si no lo creyera. Ella se dió cuenta sobre las 7.30 cuando pasó junto a su vehículo haciendo deporte. Felipe Fuentes, propietario de dos vehículos, vio como su Suzuki Gran Vitara aparecía a doscientos metros: «Lo echaron para abajo y como no ha arrancado al llegar al puente que pasa por encima del ferial lo han cruzado en mitad de carretera. Que estés a las seis menos cuarto durmiendo y que te llame la policía para decirte que tienes los dos coches reventados… ya verás. Llevo trece años aquí y nunca ha pasado nada». Según cuenta Felipe cuando estaba viendo sus coches, la Policía salió corriendo porque les avisaron de que estaban estos malhechores muy cerca. Los detuvieron poco tiempo después. Su mujer contemplaba sorprendida la escena. «Este fin de semana nos queríamos ir de viaje pero no creo que ya sea posible», subraya. «Lo estamos fliupando. Me siento impotente», concluye.  No fue el único coche al le intentaron hacer un puente y arrancarlo.

Francisco García le cambia la rueda a su furgoneta que usa para trabajar y que hoy la tiene inutilizada:  «Yo he llegado a las siete de la mañana y ya estaban reventados. Vi la rueda en el suelo y pensé que era ya mala suerte. Pero por lo visto con un punzón han pinchado varias. Estaba, también, todo revuelto como si buscaran dinero. Auténtico destrozo. Hacer daño pero con mala leche».

María Uclés era de las que menos destrozos tenía. Únicamente la ventana del Renault Clio que conduce. «Estamos esperando para que nos hagan las fotos y que pongamos la denuncia», comenta. Sobre las once y media de la mañana, después de quitar los cristales del asiento del copiloto se iba al taller.

Lassina es subsahariano. El coche lo necesitaba para ir al fisioterapeuta pues tiene una rodilla mal. Su coche apenas tiene 2 meses y estaba buscando una cochera. Mientras lo aparcaba aquí. Y ahora no sé cómo voy a ir. Que mala suerte. Y así una tras otras las muchas historias que hay. Incluso se han dedicado a pinchar ruedas con un punzón. Fechorías con mala fé. Y todo a tan solo 50 metros o menos de la comisaría de la Policía Local.