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Hay un dicho, desde hace muchos años, que en Jaén hay cuatro estaciones: verano, invierno, la del autobús y la del tren. Y, cada año, se cumple a rajatabla. Los cambios son tan bruscos que pasamos de la manga corta al abrigo en apenas tres días. «Casi no me ha dado tiempo a cambiar la ropa de verano a invierno», señala María Salas mientras camina en Plaza de la Constitución. Embutida ya en un abrigo porque a la sombra, y con ligero aire que corre, es para temblar si uno se está quieto. Miguel Rueda aparca su moto, se quita el casco y su cara lo dice todo. «Qué frío¡», exclama. «He pensado si ponerme una cazadora más abrigada o solo chaqueta. Menos mal que cogí la primera», prosigue. Y es que el termómetro manda y no miente. Esta mañana, sobre la una de la tarde, el mercurio de los relojes de la plaza marcaban 12 grados. Una máxima que contrasta con la que había el pasado viernes con las temperaturas máximas que marcaban los 29 grados aunque la sensación térmica era incluso mayor. Y las mínimas, también eran altas. Cinco días después han cambiado bastante las tornas.

Hemos pasado a lluvia y viento ayer, a máximas que no llegarán a los 17 grados y mínimas que, esta noche, será de 6 grados nada más aunque irá remontando hasta los 10 antes de que acabe la semana. Eso sí, las lluvias vuelven y no habrá que esperar mucho. el viernes ya se esperan algunas precipitaciones, aunque serán más copiosas el sábado. Un cambio que se ha dejado notar en la Sierra ya que allí han caído las primeras nevadas de la temporada de invierno.